El secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña Grajeda, consideró que hasta el momento no existen elementos para afirmar que los gobernadores de Sonora y Tamaulipas tengan vínculos con actividades de narcotráfico, pese a las versiones sobre la cancelación de sus visas estadounidenses, y advirtió que hacerlo sería caer en la especulación.
Cuestionado sobre el tema, el funcionario estatal señaló que la información a la que tuvo acceso apunta a que se trata de una decisión adoptada por el Gobierno de Estados Unidos en el ámbito de sus facultades para otorgar o retirar visas de ingreso a su territorio.
“Lo que entiendo es que el retiro de estas visas tiene que ver con que forman parte de investigaciones que, a juicio del Gobierno de los Estados Unidos, no acreditan la condición que ellos imponen para que uno entre y salga de ese país”, manifestó.
No obstante, De la Peña subrayó que una situación de esa naturaleza no puede equipararse a casos en los que ya existen imputaciones formales o señalamientos directos por parte de autoridades estadounidenses, como ocurre con el exgobernador de Sinaloa, donde, dijo, ya se habla de acusaciones concretas, pruebas e incluso de personas que se han entregado a la justicia.
“El caso del gobernador de Sonora y del gobernador de Tamaulipas es distinto. Lo que hay es el anuncio del retiro de la visa, pero todo lo demás formaría parte de una especulación más que de una acusación directa”, sostuvo.
El secretario general de Gobierno señaló que habrá que esperar si en las próximas semanas surge información adicional por parte de las autoridades estadounidenses, pero insistió en que, hasta ahora, no existe un señalamiento público que permita vincular directamente a ambos mandatarios estatales con actividades ilícitas.



