Es un alivio pequeño, lo que se está esperando es que el Gobierno Federal renuncie al cobro de impuestos a combustibles: De la Peña

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Un “pequeño alivio”, pero todavía muy lejos de lo necesario. Así calificó el secretario General de Gobierno, Santiago de la Peña Grajeda, el reciente ajuste al precio del diésel anunciado a nivel federal, al advertir que la medida resulta insuficiente frente a las necesidades del sector productivo y el impacto que el combustible tiene en la economía familiar.

El funcionario estatal señaló que el nuevo precio, que rondará los 27 pesos por litro, representa apenas un respiro marginal para transportistas, productores y comerciantes, quienes han venido absorbiendo incrementos sostenidos que terminan trasladándose directamente al consumidor final.

“Creo que estamos todavía muy por arriba de lo que deberíamos de estar. A 27 pesos es un alivio pequeño”, expresó De la Peña, al subrayar que las expectativas de los distintos sectores económicos van mucho más allá de un ajuste moderado.

En este sentido, apuntó que la industria, el comercio y el campo esperan medidas más contundentes por parte del Gobierno Federal, particularmente en lo referente a la carga fiscal que se aplica a los combustibles, la cual, aseguró, sigue encareciendo de manera importante el precio final.

“Lo que se está esperando es que el gobierno renuncie al cobro de impuestos que se le cargan a los combustibles para que haya un precio mucho más accesible”, sostuvo, al considerar que esta decisión tendría un impacto directo en la reducción de costos en toda la cadena productiva.

De la Peña advirtió que el alto costo del diésel no sólo afecta a sectores específicos, sino que termina reflejándose en el precio de productos básicos, golpeando el bolsillo de las familias no sólo en Chihuahua, sino en todo el país.

Como ejemplo, hizo referencia al incremento que han registrado alimentos esenciales en las últimas semanas, evidenciando el efecto inflacionario que generan los combustibles en la economía cotidiana.

“Nada más vean cómo ha evolucionado el precio del huevo, del tomate, de la leche, de las propias tortillas”, señaló, al insistir en que estos aumentos están estrechamente ligados al costo del transporte y la producción.

Si bien reconoció que cualquier reducción en el precio del diésel puede considerarse positiva, reiteró que las acciones emprendidas hasta ahora por la Federación no han sido suficientes para contener el impacto económico que enfrentan los sectores productivos.