“Desconozco del tema, pero sí llama la atención que el Gobierno Federal ande dando bandazos”. Así, sin rodeos, el secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña Grajeda, cuestionó el cambio de postura de la Federación respecto a la práctica del fracking, luego de que en años recientes fuera señalada como inviable y hoy se abra la puerta a su autorización.
El funcionario estatal reconoció no ser especialista en la materia, pero subrayó que más allá del debate técnico, lo relevante es el giro en la narrativa oficial. “Hace unos años nos decían que eso era prácticamente un sacrilegio pensar o siquiera mencionar la palabra fracking, y ahora el mismo Gobierno Federal que estaba totalmente en contra, pues ahora resulta que siempre sí”, apuntó.
Ante este escenario, De la Peña consideró que la responsabilidad de los funcionarios públicos es emitir posturas sustentadas en criterios técnicos y con base en el interés superior de la ciudadanía. “Cada vez que damos una opinión, debe estar soportada por quienes saben de estas áreas de especialidad”, sostuvo.
No obstante, enfatizó que el país debe pensar a largo plazo en la manera de garantizar sus necesidades energéticas. “México tiene que reflexionar sobre cómo solventar la generación de energía y si el fracking es el camino, bueno, pues que se haga con toda responsabilidad”, señaló.
Sin embargo, advirtió que lo preocupante no es únicamente la decisión en sí, sino la falta de consistencia en la política pública federal. “Lo que llama la atención es que el Gobierno Federal vaya dando bandazos y un día diga que sí y otro que no, porque eso no le da certeza a los ciudadanos y menos a la inversión extranjera”, expresó.
En ese sentido, agregó que la incertidumbre ha sido uno de los factores que ha frenado el dinamismo económico. “Los inversionistas extranjeros no saben a qué atenerse, porque un día dicen una cosa y al otro lo que era una mala idea se convierte en buena o viceversa”, concluyó.



