A través de un pronunciamiento dirigido a las maestras y maestros jóvenes, un grupo de docentes cuestionó la convocatoria al evento denominado «Maestros Jóvenes», promovido por la Sección 42 del SNTE mediante la estructura de «SNTE Joven», al considerar que surge en un momento particularmente sensible para la vida sindical y deja más interrogantes que respuestas entre una parte importante de la base trabajadora.
En el documento, los firmantes señalan que la convocatoria se presenta bajo el argumento de abordar temas relacionados con liderazgo y relevancia sindical, pero sostienen que su aparición obliga a reflexionar sobre el papel que ha desempeñado la representación sindical en los últimos años frente a diversas problemáticas que han afectado al magisterio estatal.
Los docentes recuerdan que miles de trabajadores de la educación han enfrentado conflictos laborales, salariales, prestacionales y relacionados con la seguridad social, particularmente en asuntos como Pensiones Civiles del Estado, la situación de los trabajadores identificados como 1064 y diversos planteamientos realizados por el sector de telesecundarias, sin que, afirman, la respuesta sindical haya estado a la altura de las circunstancias.
Uno de los principales cuestionamientos expresados en el posicionamiento se refiere a que la convocatoria está dirigida únicamente a docentes con siete años o menos de servicio, criterio que, a juicio de los inconformes, excluye a otros trabajadores jóvenes igualmente afectados por las reformas laborales y por diversas problemáticas que impactan sus derechos.
Asimismo, el documento cuestiona la actuación de la estructura denominada «SNTE Joven», señalando que durante la actual gestión sindical su presencia ha sido prácticamente imperceptible y que resulta llamativo que reaparezca en la recta final del periodo para organizar actividades de convivencia, cuando —aseguran— no tuvo una participación visible en la defensa de los intereses de este sector del gremio.
Los promoventes del pronunciamiento también plantean dudas respecto al origen y destino de los recursos utilizados para la organización del evento, particularmente ante el anuncio de apoyos para traslados, hospedajes y actividades recreativas, cuando en otras ocasiones los propios trabajadores han tenido que absorber gastos derivados de actividades institucionales o sindicales.
Más allá de la convocatoria específica, los docentes sostienen que el debate de fondo gira en torno a la necesidad de recuperar una vida sindical basada en la participación democrática, la inclusión de todas las voces y la defensa permanente de los derechos laborales, alejándose de prácticas que pudieran interpretarse como estrategias de posicionamiento rumbo a futuros procesos internos.
Finalmente, consideran legítimo preguntarse si este tipo de acciones responden a un auténtico interés por fortalecer la unidad sindical o si forman parte de una estrategia político-electoral anticipada de cara a la renovación de las dirigencias seccionales, señalando que serán los hechos y no los discursos los que permitan despejar dichas dudas.
Pronunciamiento íntegro
A LAS MAESTRAS Y MAESTROS JÓVENES, MAL LLAMADOS «NOVELES»:
En días recientes se ha difundido la convocatoria a un evento denominado «Maestros Jóvenes», promovido por la Sección 42 a través de la estructura de «SNTE Joven», bajo el argumento de abordar temas relacionados con liderazgo y relevancia sindical.
La naturaleza de esta convocatoria y el contexto en el que surge obligan a una reflexión profunda sobre el presente y el futuro de nuestra organización sindical.
Durante los últimos años, miles de trabajadores de la educación hemos enfrentado problemáticas laborales, salariales, prestacionales y de seguridad social que han impactado directamente nuestras condiciones de vida y nuestro ejercicio profesional. Sin embargo, en muchos de estos momentos críticos, la respuesta institucional que esperábamos de nuestra representación sindical fue insuficiente, tardía o simplemente inexistente.
Es cuestionable el sesgo a dicha convocatoria, ya que va dirigida únicamente a compañeros con siete años de servicio o menos. Esto vulnera la posibilidad de participación para muchos otros docentes jóvenes que están siendo afectados en sus derechos laborales, salariales y prestacionales. Por lo tanto, se considera más provechoso un diálogo con todos los afectados por la reforma “laboral” al ser el sector más perjudicado y en base a ello delinear acciones concretas de lucha. La participación sindical no debe construirse a partir de criterios selectivos, sino mediante espacios amplios, incluyentes y verdaderamente representativos de la pluralidad que existe en nuestro gremio.
Asimismo, es inevitable cuestionar la vigencia y el papel desempeñado por la secretaría denominada «SNTE Joven». Durante la presente gestión, esta figura ha sido opaca y prácticamente inexistente y el que aparezca justo al final de la misma para organizar una «fiesta», en lugar de haber representado dignamente los intereses de este sector del gremio, resulta inaceptable y genera dudas razonables sobre sus verdaderos objetivos y sobre el momento político en que estas acciones se presentan.
La representación sindical no puede limitarse a eventos ocasionales. Su razón de ser consiste en acompañar permanentemente a los trabajadores, defender sus derechos, encabezar sus causas y convertirse en una voz firme frente a las injusticias que afectan al gremio. Cuando los compañeros solicitaron respaldo en temas tan sensibles como Pensiones Civiles del Estado, los trabajadores identificados como 1064, las telesecundarias o las afectaciones derivadas de las condiciones de ingreso al servicio, la respuesta esperada era una defensa decidida de sus derechos, no discursos que trasladaran la responsabilidad a quienes hoy padecen dichas afectaciones.
También resulta pertinente preguntarnos por qué hoy existen recursos para financiar traslados, hospedajes y actividades de convivencia, cuando en múltiples ocasiones los propios trabajadores tuvieron que solventar de su bolsillo gastos derivados de actividades institucionales, representativas o sindicales. La transparencia en el uso de los recursos y la rendición de cuentas son principios fundamentales para fortalecer la confianza de la base trabajadora.
Más allá de cualquier evento o convocatoria, el fondo del debate es otro: la necesidad de recuperar una auténtica vida sindical basada en la participación democrática, la cercanía con las bases y la defensa permanente de los intereses colectivos. La legitimidad de una dirigencia no se construye mediante actos aislados ni mediante estrategias de posicionamiento de última hora; se construye todos los días, escuchando, acompañando y dando resultados.
Por ello, es válido preguntarnos si estas acciones responden a un genuino interés por fortalecer la unidad sindical o si forman parte de una estrategia de promoción política anticipada dentro de los procesos internos que se avecinan. La mejor respuesta a esa interrogante no estará en los discursos, sino en los hechos.



