La gobernadora Maru Campos Galván desestimó que las críticas plasmadas en los espectaculares del PAN con la leyenda «IMSS y nada son lo mismo» pudieran ser motivo para que el Gobierno Federal o las autoridades del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) modificaran su relación con Chihuahua o afectaran proyectos como el segundo hospital para la capital, al calificar esa posibilidad como una muestra de «hipocresía».
Lo anterior, luego de que el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Leopoldo «Polo» Mares, expresara el malestar del sector privado al considerar que dichos espectaculares enturbiaron las negociaciones para concretar el nuevo hospital y propiciaron que durante la reciente visita del director general del IMSS, Zoé Robledo, no fueran convocados ni los empresarios ni la propia mandataria estatal.
Cuestionada sobre esa postura, Campos respondió que no puede aceptarse que decir «la verdad» sea motivo para dejar de atender las necesidades de los chihuahuenses. «¿Usted cree que porque alguien, no sé quién, diga la verdad, es un motivo para que, ‘ay, me duela mi corazón’ y entonces no cuide a los chihuahuenses?», expresó.
La titular del Ejecutivo estatal sostuvo que esa explicación carece de sustento y lanzó una crítica directa a quienes pretendan justificar una eventual afectación a los servicios de salud por un diferendo político. «Eso es una falsedad, eso es una mentira, eso es una simulación y eso se llama hipocresía», sentenció.
Maru Campos agregó que quien ocupa una responsabilidad de gobierno debe actuar con institucionalidad, independientemente de las críticas o señalamientos que reciba. Afirmó que gobernar implica cumplir con las obligaciones hacia la población, incluso frente a los cuestionamientos más severos.
En ese sentido, sostuvo que no puede concebirse como un argumento válido que una inconformidad por los espectaculares derive en frenar acciones para fortalecer al IMSS en Chihuahua. «Realmente cuando gobiernas lo haces pese a que digan lo peor de ti», enfatizó.
La mandataria concluyó señalando que no puede aceptarse que una controversia política sirva como pretexto para detener el suministro de medicamentos, el equipamiento médico o proyectos de infraestructura hospitalaria, al afirmar que la prioridad debe ser garantizar la atención de los derechohabientes y responder a las necesidades de salud de los chihuahuenses.




