Tras 19 días de huelga y plantón nacional en la Ciudad de México —26 días en el caso de la Sección 22 de Oaxaca— la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) acordó hacer una pausa en su jornada de lucha, levantar el campamento instalado en el Zócalo capitalino y modificar sus estrategias de movilización para continuar la exigencia de una nueva ley del ISSSTE que sustituya a la de 2007.
La decisión fue tomada durante la sesión de la Asamblea Nacional Representativa (ANR), celebrada durante la noche del viernes y madrugada de este sábado, en la que los delegados determinaron concluir temporalmente la huelga nacional para dar paso a una etapa de reorganización, fortalecimiento de propuestas y acumulación de fuerzas rumbo a futuras acciones.
De acuerdo con la información difundida por integrantes de la CNTE desde la Ciudad de México, la principal demanda del movimiento continúa siendo la eliminación del régimen pensionario de cuentas individuales y la construcción de una nueva legislación que garantice mejores condiciones de retiro para las y los trabajadores de la educación.
Asimismo, la Coordinadora informó que en las próximas semanas convocará a representantes de los distintos contingentes para integrarse a las comisiones encargadas de fortalecer la contrapropuesta magisterial frente a los planteamientos realizados por el Gobierno Federal respecto al sistema de pensiones, así como en torno a la eliminación del régimen laboral impuesto mediante la reforma al artículo 3° constitucional y la Ley del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (SICAMM).
Entre los acuerdos alcanzados destaca también el seguimiento a la instalación de las denominadas mesas tripartitas entre autoridades federales, gobiernos estatales y representantes magisteriales. En este sentido, la CNTE señaló que solicitará modificaciones a la programación presentada por el Gobierno Federal el pasado miércoles para incorporar a los contingentes que quedaron fuera, entre ellos Chihuahua.
La organización anunció que este sábado a las 10 de la mañana realizaría un mitin frente al edificio de la Sección 9 Democrática, en la calle Belisario Domínguez de la capital del país, donde fijaría una postura pública sobre la falta de respuestas satisfactorias del Gobierno Federal y las agresiones denunciadas por maestros de diversos estados durante las jornadas de protesta.
Concluido el acto político, los contingentes comenzarían el retorno a sus entidades de origen, dejando en pausa una movilización que durante casi tres semanas mantuvo presencia permanente en el corazón de la Ciudad de México y que logró reabrir canales de diálogo con las autoridades federales, aunque sin alcanzar todavía la respuesta de fondo a sus principales exigencias.



