Chihuahua, Chih. — Una intensa confrontación y cruce de acusaciones se registró en las instalaciones del Congreso del Estado, luego de que una rueda de prensa de integrantes de Soy Papá No Criminal realizarán una rueda de prensa que fue interrumpida por colectivos trans, derivando en reclamos de violencia digital, agresiones verbales y señalamientos de oportunismo legal.
El conflicto inició durante la rueda de prensa convocada por integrantes de Soy Papá no Criminal, quienes realizaron su cambio de identidad de género en el estado y se presentaron como representantes del Colectivo Nacional de Mujeres por la Igualdad y de una nueva organización. Torres Ochoa utilizó el espacio para defenderse de los señalamientos en su contra, asegurando que sí paga la pensión alimenticia de sus hijas y mostrando un certificado nacional que avala que no es deudora alimentaria. Asimismo, admitió tener procesos penales abiertos y haber recibido más de 22 denuncias en la Fiscalía de la Mujer tras su cambio de género, lo cual calificó como una estrategia para retirarle el derecho de convivencia con sus hijas. También rechazó tener un acuerdo o protección oculta con el diputado Carlos Olson, con quien afirmó haber colaborado, al igual que con legisladores de otros partidos, únicamente para impulsar leyes en pro de la niñez.
Sin embargo, la conferencia fue confrontada por Maite Regina Gardea González, representante de la organización «Unión y Fuerza de Mujeres Trans Chihuahuanas AC», junto con otras activistas de la «resistencia trans». Gardea González y sus acompañantes acusaron a Torres y a Raúl de utilizar un «vacío legal» en el derecho a la identidad de género para su conveniencia personal, evadir responsabilidades y violentar a otras mujeres. «Estas no son mujeres trans… están disfrazando sus violencias», señalaron las manifestantes de la resistencia trans, quienes defendieron que una verdadera transición implica modificar la apariencia sexogenérica acorde al género femenino, calificando a los convocantes de «barbones misóginos».
Acusaciones contra la diputada Leticia y reclamos de violencia digital
La tensión aumentó con la presencia de la diputada Leticia, quien fue increpada directamente en el lugar. Una de las asistentes, identificada con los grupos «provida» y «profamilia», confrontó a la legisladora acusándola de haberla expuesto públicamente en una sesión ordinaria y en redes sociales sin censurar su rostro, incurriendo en lo que denominó «violencia digital».
«Me dijo que yo era una domesticada del patriarcado… merezco respeto y que no me haga incitación de violencia digital», reclamó la mujer a la diputada, mientras denunciaba recibir gritos y agresiones en el recinto. Por su parte, la diputada Leticia y otros presentes señalaron que estos grupos utilizan las leyes ganadas a favor de los derechos humanos para «esconder su misoginia» y el machismo, calificando la situación como una «vergüenza» y sugiriendo que hay intereses de otros diputados detrás de estas movilizaciones.
Ante el clima de hostilidad y las agresiones verbales mutuas, las denunciantes hicieron un llamado a los medios de comunicación y responsabilizaron a sus contrapartes de cualquier daño a su integridad física, afirmando que sus vidas corren peligro tras haber sido expuestas en redes sociales.



