

Momentos de tensión se registraron este viernes durante la protesta del Sindicato de Trabajadores al Servicio de la Universidad Autónoma de Chihuahua (STSUACH) frente a Rectoría, luego de que cinco alumnas vestidas de negro y con el rostro cubierto, que se identificaron como integrantes del colectivo Convergencia Feminista Mujeres Universitarias, irrumpieran en la manifestación para acusar a la organización sindical y a su secretaria general, María Concepción Rodríguez, de presuntamente encubrir casos de abuso y violencia sexual.
Las estudiantes se incorporaron a la protesta para reclamar atención a denuncias que, según expusieron, habrían sido presentadas previamente ante instancias universitarias y de procuración de justicia.
La situación subió de tono cuando integrantes de la manifestación confrontaron verbalmente a las jóvenes, generándose empujones, jaloneos y agresiones físicas. De acuerdo con lo ocurrido durante la protesta, algunas de las estudiantes denunciaron haber sido jaladas del cabello.
Ante la confrontación, Rodríguez Zendejas pidió en repetidas ocasiones a los integrantes del sindicato evitar provocaciones y permitir que las estudiantes expresaran sus señalamientos.
La dirigente sindical aseguró que las jóvenes ya habían presentado planteamientos ante el sindicato y sostuvo que ella había hecho llegar un oficio a Rectoría y al área laboral para informar sobre sus denuncias. También manifestó públicamente que, como mujer y activista, creía en los señalamientos de las estudiantes y que debían buscarse soluciones.
Sin embargo, las jóvenes cuestionaron que no habían recibido respuesta a sus planteamientos. Una de ellas aseguró que había presentado denuncias ante la Fiscalía y la Defensoría, y afirmó que una persona señalada por una de las estudiantes continuaba trabajando pese a las actuaciones que, según su versión, ya se habían realizado.
Durante el intercambio, una de las jóvenes afirmó que había sido víctima de violación y acusó a la dirigente sindical de no haber actuado para impedir que el presunto agresor continuara laborando. La estudiante sostuvo que contaba con denuncias y documentación que había entregado previamente.
Las estudiantes explicaron que acudieron con el rostro cubierto debido al temor a posibles represalias y señalaron que representaban también a otras víctimas que, por miedo, no se presentaron públicamente.
En medio de los reclamos, las jóvenes lanzaron acusaciones contra personas vinculadas con la Universidad y el sindicato, mientras algunos trabajadores respondían con consignas y cuestionamientos, lo que incrementó la tensión en las puertas de Rectoría.
Rodríguez Zendejas insistió en que las estudiantes tenían derecho a manifestarse y pidió a los sindicalizados no responder a las provocaciones. No obstante, el intercambio continuó durante varios minutos, con acusaciones cruzadas y señalamientos sobre presuntos casos de violencia de género dentro de la institución.
Las estudiantes también cuestionaron la permanencia en funciones de personas que, según sus declaraciones, han sido señaladas ante autoridades por presuntos actos de violencia, y exigieron que los casos sean atendidos y esclarecidos.
El episodio terminó convirtiéndose en un segundo frente de reclamos dentro de la protesta sindical, al quedar expuesta la confrontación entre las demandas laborales del STSUACH y las denuncias de las estudiantes, quienes exigieron que sus acusaciones sean investigadas y que no se proteja a quienes pudieran resultar responsables.



