Chihuahua, Chih.- La presidenta del Partido Acción Nacional (PAN) en Chihuahua, Daniela Álvarez, expresó su gran satisfacción por el éxito del evento celebrado el pasado sábado en el Centro de Convenciones de la Ciudad de Chihuahua. Álvarez destacó que la convocatoria superó «todas las expectativas», con un reporte de 10,000 sillas ocupadas y la asistencia de personas que llenaron pasillos, el lobby e incluso se quedaron fuera debido a la capacidad limitada y las restricciones de Protección Civil.
Álvarez enfatizó que, a pesar de la presencia de líderes panistas, incluyendo a los ex presidentes de la república Felipe Calderón y Vicente Fox, el evento fue de carácter «ciudadano». La presidenta del PAN agradeció el «gran respaldo» de los chihuahuenses y de la gobernadora Maru Campos.
Respecto a las críticas de Morena sobre la presencia de Calderón, Álvarez afirmó que quienes estuvieron presentes «vimos que hay un respaldo y un respeto hacia el expresidente Felipe Calderón». Subrayó la amistad de la gobernadora con Calderón y Margarita Zavala, y expresó el contento del partido por el respaldo de ambos ex presidentes. Consideró que la presencia conjunta de Fox y Calderón, un «reencuentro histórico» sin precedentes a nivel nacional, debe generar «molestia» en Morena.
Sobre el mensaje implícito del PAN con la participación de los ex presidentes, Álvarez señaló que los oradores del evento recordaron la «relevancia histórica» de Chihuahua, que ha encabezado «muchísimas luchas», y que el país entero está reconociendo a Chihuahua como un «parteaguas» en la historia.
Álvarez explicó que la confirmación de la asistencia de los ex presidentes no se hizo pública antes debido a «complicaciones con las agendas de ambos, principalmente del presidente Calderón».
En relación a las declaraciones de Claudia Sheinbaum sobre el desmantelamiento y la solicitud de desafuero, Álvarez consideró que la presidenta «se contradice» y que las investigaciones están dando la razón. Opinó que lo prudente es esperar la conclusión de las investigaciones por parte de la autoridad competente, y criticó que Sheinbaum haya responsabilizado a la gobernadora, «violentando la presunción de inocencia». Álvarez sugirió que Morena «se dio cuenta que cometieron un gran error» que les ha afectado, y que la contradicción de Sheinbaum, junto con la información que ya poseen, «clarifica lo que la gobernadora manifestó ya en muchas ocasiones». Aseguró que la autoridad dará la razón a la gobernadora, quien «en todo momento ha hablado con verdad a los chihuahuenses».
Álvarez interpretó que la Federación «está dando un paso atrás» en el tema, especialmente al darse cuenta de que «se metieron con la persona equivocada», refiriéndose a la gobernadora, a quien describió como «echada para adelante» y con un discurso «con mucha fuerza y con mucha claridad que resonó en el centro del país».
Al comparar el evento del PAN con la marcha de Morena, Álvarez destacó que en el evento panista «no hubo movilización por parte nuestra» y que se evitó el «acarreo». Mencionó que la gente tuvo que estacionarse a varias cuadras de distancia y que se pidió a los asistentes que evitaran el uso de camiones. Afirmó que la gente que asistió lo hizo de manera libre y consciente, a diferencia de lo que, según ella, se observa en las marchas de Morena. Concluyó que «Chihuahua despertó y que Chihuahua quiere sumarse a esta lucha en donde es ponerle un alto desde el norte del país de nueva cuenta a amenazas en contra de la democracia y de la participación de los ciudadanos».
Sobre las críticas de uso de la estructura gubernamental para coaccionar la asistencia, Álvarez lo negó «categóricamente» y solicitó a quienes hacen esas acusaciones que presenten «las evidencias». Consideró que es un «agravio para la ciudadanía que de manera libre acudió» y que el evento fue «abierto para la ciudadanía en general, no era un evento de partido».
Finalmente, respecto a si las acusaciones de Morena afectaron o beneficiaron al PAN a nivel local, Álvarez afirmó que «les jugó en contra» a Morena, ya que «no pueden hablar de soberanía cuando ese partido está entregando los gobiernos a los brazos y a las instrucciones y a las órdenes del crimen organizado». Argumentó que la estrategia de Morena «no les rindió fruto» y que, por el contrario, «le dio puntos a la gobernadora y le dio puntos al partido». Descartó que el «golpeteo» fuera necesario para la unión de los ex presidentes, sino que lo necesario era «cerrar filas en torno a alguna figura que lograra generar esta unidad en el partido», lo cual, según ella, ha logrado el liderazgo de Maru Campos.



