Hasta el momento ningún familiar se ha presentado ante las autoridades para reclamar los cuerpos de los tres jóvenes localizados sin vida en la caja de un camión de Diconsa, el cual previamente había sido despojado a su conductor y posteriormente abandonado sobre la carretera que conduce a la comunidad de El Ocote, en el municipio de Guadalupe y Calvo.
Así lo confirmó este viernes el fiscal de Distrito Zona Sur, Guillermo Hinojos Hinojos, quien señaló que las investigaciones continúan tanto para identificar plenamente a las víctimas como para esclarecer el múltiple homicidio registrado en la región serrana.
De manera paralela, la Fiscalía mantiene abierta una línea de investigación sobre el asesinato de Miguel Valenzuela y de su padre, quienes fueron privados de la vida cuando regresaban a la comunidad de Yerbitas tras acudir a recoger un vehículo que se había descompuesto.
El fiscal informó que, de manera preliminar, la principal línea de investigación apunta a la participación de integrantes del Cártel de Sinaloa que operan en esa zona de la Sierra Tarahumara.
«Sí traemos ahí una línea de investigación. Al parecer este fue perpetrado por gente del Cártel de Sinaloa, que opera principalmente o que tiene el bastión por ahí del municipio de El Vergel», declaró.
Respecto a si el ataque pudo haber sido circunstancial, Hinojos Hinojos señaló que los indicios recabados hasta el momento hacen pensar lo contrario, aunque aclaró que ese aspecto aún no está plenamente confirmado.
«Al parecer, por los indicios, pudiese ser que no haya sido circunstancial, sin embargo todavía no tenemos confirmado ese dato», indicó.
Asimismo, el fiscal aclaró la información que inicialmente circuló sobre la supuesta calidad de pastor cristiano de una de las víctimas. Explicó que, tras entrevistar al responsable de la congregación de la comunidad, se estableció que Miguel Valenzuela no desempeñaba ese cargo.
«Entrevistamos a una persona que es pastora encargada de aquella comunidad, la cual nos refirió que Valenzuela era miembro de la congregación y les apoyaba con el tema de la música y la realización de algunas actividades, pero en sí no tenía la calidad de pastor de la iglesia cristiana», precisó.
La Fiscalía Zona Sur señaló que las investigaciones continúan para esclarecer plenamente ambos hechos violentos registrados en Guadalupe y Calvo, una región que en las últimas semanas ha sido escenario de diversos episodios relacionados con la disputa entre grupos del crimen organizado.



