La aparición de casos positivos de gusano barrenador en ganado de Texas y Nuevo México confirmó que la amenaza sanitaria no era exclusiva de México y refuerza la necesidad de mantener los protocolos de prevención y control en ambos lados de la frontera, señaló este martes el secretario de Desarrollo Rural, Mauro Parada Muñoz.
El funcionario estatal informó que Chihuahua mantiene comunicación con autoridades de ambos estados norteamericanos para compartir información y buenas prácticas en materia sanitaria, buscando una coordinación más estrecha frente a una plaga que afecta por igual a productores mexicanos y estadounidenses.
“En el tema sanitario todos lo tenemos que ver como socios o como compañeros de una situación que tenemos que atender”, afirmó Parada, quien destacó que la relación con Nuevo México ha permitido sumar esfuerzos para fortalecer la prevención y el intercambio de información, siempre bajo la validación y certificación de las autoridades federales mexicanas a través del Senasica.
El titular de Desarrollo Rural recordó que actualmente se mantiene la restricción tanto para la exportación como para la importación de ganado proveniente de zonas de riesgo, medida que forma parte de los protocolos binacionales establecidos para contener la propagación de la plaga.
Señaló que si bien durante los últimos meses las medidas más estrictas parecían dirigidas únicamente hacia México, la detección de casos en territorio estadounidense demuestra que los riesgos sanitarios son compartidos y que ambos países deberán fortalecer sus mecanismos de vigilancia y control.
Parada Muñoz consideró que la experiencia que ahora enfrentan Texas y Nuevo México permitirá mejorar los protocolos y generar mayor confianza para que, en el futuro, el flujo comercial pueda mantenerse sin necesidad de cierres generalizados cuando se cumplan adecuadamente las medidas sanitarias.
Respecto al impacto económico, advirtió que desde el cierre de las exportaciones México acumula cerca de un millón de cabezas de ganado que no han podido colocarse en el mercado estadounidense, situación que representa una afectación importante para los productores en un contexto de precios históricamente altos y de una creciente demanda de carne bovina prevista para los próximos años.
“Claro que el mercado americano es un mercado muy atractivo para los ganaderos de Chihuahua”, concluyó el secretario.



