Chihuahua.- Padres de familia de la escuela primaria Guerrero denunciaron presuntas fallas de seguridad en el plantel, luego de que un hombre ingresara a un salón de tercer grado e intentara llevarse a una niña, de acuerdo con el testimonio de Ricardo Quesada, padre de familia, quien señaló que la menor no conocía al sujeto y se negó a acompañarlo.
Quesada explicó que el hombre llegó al aula y mencionó el nombre de una niña, que coincidía con el de su hija. La menor se encontró con él, pero al identificar que no lo conocía, no se fue con el individuo. Tras conocer lo ocurrido, el padre notificó a la directora y comenzó a cuestionar las condiciones de seguridad de la escuela.
Entre las irregularidades que señaló se encuentra una puerta trasera que permanecía abierta y permitía el ingreso y la salida de personas sin un control adecuado. Además, indicó que las cámaras de vigilancia no cubren todos los salones, incluido el espacio donde habría ocurrido el incidente.
El padre de familia también denunció que algunas cámaras se encontraban fuera de servicio por mantenimiento durante el horario escolar, por lo que no fue posible obtener imágenes del hombre. A esto se suma, según su testimonio, que los equipos dejan de grabar cuando se interrumpe el suministro eléctrico, al no contar con un sistema de respaldo que garantice su funcionamiento.
Quesada afirmó que durante varios días insistió a la directora para que presentara una denuncia ante la Fiscalía por lo ocurrido. Sin embargo, señaló que ella argumentaba falta de tiempo y que posteriormente reconoció que no había presentado la denuncia. Ante esta situación, un policía le recomendó acudir directamente a la autoridad investigadora y alertar a los demás padres de familia.
Al informar a otras familias sobre el incidente, surgieron reportes de situaciones adicionales dentro del plantel. Entre ellas, mencionó el caso de una niña con autismo que habría salido de la escuela por la puerta trasera, además de otros episodios de violencia que, según indicó, incrementaron la preocupación de los padres por la seguridad de los estudiantes.
A raíz de estos señalamientos, las familias comenzaron a organizarse para exigir que se atiendan las deficiencias y buscar cambios en la dirección escolar. También se mencionó una petición relacionada con la destitución de otro profesor, aunque no se proporcionaron mayores detalles sobre los motivos de esa solicitud.
Quesada aclaró que la recolección de firmas tiene como objetivo presionar para que se implementen medidas de seguridad, más allá de las exigencias relacionadas con posibles destituciones. Entre las acciones que solicitan se encuentran controlar los accesos, ampliar la cobertura de las cámaras, realizar los mantenimientos durante fines de semana o días sin clases y contar con un respaldo eléctrico que permita mantener la videovigilancia durante los apagones.



