En el marco de la rendición de cuentas por el segundo aniversario de su triunfo electoral, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo lanzó un duro mensaje contra lo que calificó como intentos de injerencia extranjera en los asuntos internos del país y advirtió que su gobierno no permitirá que agencias o autoridades de otras naciones determinen el rumbo político de México.
Desde el Monumento a la Revolución, la mandataria sostuvo que en los últimos meses su administración ha sido blanco de una “ofensiva mediática” y campañas digitales impulsadas, aseguró, por sectores conservadores nacionales e internacionales inconformes con la continuidad de la Cuarta Transformación.
Sheinbaum afirmó que las nuevas formas de desestabilización ya no necesariamente se realizan mediante la fuerza, sino a través de campañas de desinformación, cuentas falsas y operaciones digitales destinadas a modificar la percepción de la realidad y erosionar gobiernos respaldados por mayorías populares.
La presidenta vinculó estas acciones con los acontecimientos derivados del accidente ocurrido el pasado 19 de abril, en el que fallecieron dos agentes estadounidenses sin acreditación oficial y dos mandos de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua durante una visita relacionada con un laboratorio clandestino cuya investigación correspondía a autoridades federales.
Recordó que posteriormente una oficina del Departamento de Justicia de Estados Unidos solicitó la detención con fines de extradición de diez mexicanos, entre ellos un gobernador, un alcalde y un senador en funciones.
“México no es piñata de nadie”, sentenció la mandataria, al cuestionar si detrás de estas acciones existe un interés genuino por combatir a la delincuencia o si forman parte de estrategias políticas vinculadas a procesos electorales tanto en Estados Unidos como en México.
La titular del Ejecutivo federal sostuvo que cuando desde el exterior se pretende señalar quién es culpable y quién no, o se busca presionar a las instituciones mexicanas, deja de hablarse de cooperación para convertirse en injerencia.
“México es un país libre, independiente y soberano”, enfatizó.
Asimismo, reiteró que su gobierno mantendrá la colaboración internacional en materia de seguridad, pero bajo los principios de respeto mutuo y no subordinación.
“Cooperación no significa subordinación; colaboración no significa sometimiento”, expresó.
Convocó a la ciudadanía a participar en asambleas informativas en plazas públicas de todo el país para defender la soberanía nacional y difundir el mensaje de que “la patria no se vende, la patria se ama y se defiende”.



