La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos Galván, justificó haber hecho públicas los términos en lo que se dio y las diferencias que sostuvo con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo durante la reunión privada que ambas sostuvieron el pasado 19 de septiembre en el Aeropuerto Internacional de Ciudad Juárez, al señalar que buscaba frenar las versiones sobre un supuesto pacto entre ambas y defenderse de los señalamientos en su contra.
“Estoy completamente consciente de lo que hice, pero también hay algo que se llama justicia, Azucena, y creo en la verdad y creo que la verdad nos hará libres”, expresó este viernes en entrevista con Azucena Uresti en Radio Fórmula.
Cuestionada sobre si consideraba adecuado revelar una conversación privada con la titular del Ejecutivo federal, Campos reconoció que sabía que con ello podía afectar la confianza y la investidura presidencial, pero sostuvo que decidió hacerlo ante los comentarios que circularon después del encuentro.
“Maru Campos es una mujer, Azucena, que no le gustan las rodilleras”, afirmó, al asegurar que ha enfrentado persecuciones sin doblegarse. Añadió que no acudió a los medios para iniciar una confrontación, sino para responder a las versiones de que había pactado con Sheinbaum. “Yo vengo a defenderme. Y vengo a defender a los chihuahuenses de la forma en que tratan a los estados”, manifestó.
La mandataria estatal vinculó su decisión con las acusaciones de traición a la patria que, dijo, se hicieron desde el ámbito federal en relación con el ingreso de agentes estadounidenses a Chihuahua sin autorización. Aseguró que escuchó reiteradamente ese señalamiento y que también se le atribuyó un acuerdo de silencio con la presidenta, por lo que consideró necesario exponer lo ocurrido en la reunión.
“Pero si yo le escucho 19 veces hablando que soy una traidora a la patria, pues claro que me tengo que defender. Y si dicen que yo tuve un pacto con ella, pues claro que me voy a defender y lo voy a seguir haciendo”, declaró.
Campos también se refirió a la reunión que sostuvo con la fiscal general de la República, Ernestina Godoy, a quien dijo haber acudido por indicación de Sheinbaum para tratar el asunto de los agentes extranjeros. Según su versión, el encuentro derivó en un acuerdo para cerrar la investigación y establecer una fecha para judicializar el caso, en una conversación en la que también participó el fiscal estatal recién nombrado, Gilberto Loya Chávez.
Sin embargo, aseguró que no le informaron qué delito se perseguiría. “Nunca me dijeron. No te dijeron traición a la patria ni otro”, respondió al ser cuestionada sobre si se le había advertido que esa sería la imputación.
La gobernadora calificó como “un exceso” y una medida “desproporcionada” la posibilidad de que se le atribuyera traición a la patria, delito que consideró propio de “un régimen totalitario, fascista”. En su explicación, sostuvo que integrantes del equipo presidencial ya tenían información de que ella no había conocido el operativo y que la responsabilidad correspondía al entonces fiscal general del Estado, César Jáuregui Moreno.
“Antes de que ella se parara a decir traidora a la patria, pues gente de su equipo me dijo que tenían ellos muy claro que yo no había sido y que había sido el ex fiscal”, afirmó, sin identificar a las personas a las que se refería.
Sobre si ella misma señaló a Jáuregui ante la presidenta, Campos respondió que Sheinbaum ya sabía que el exfiscal tenía conocimiento de la presencia de los agentes. “Yo le digo, bueno, pero si usted sabe que no fui yo, usted sabe que fue el exfiscal”, relató.
En otro momento, Campos explicó que durante la reunión con Sheinbaum pidió acordar una vía de comunicación para evitar que las diferencias entre ambas aumentaran conforme se acercara el proceso electoral de 2027. Según su relato, planteó que los señalamientos y agravios políticos podrían intensificarse y que era necesario mantener una relación institucional.
No obstante, reiteró que no se arrepiente de haber difundido lo ocurrido y, ante la pregunta de si volvería a hacerlo, respondió: “Lo volvería a hacer”. Incluso consideró que, en futuras conversaciones privadas con la presidenta, podría ser necesario contar con un testigo de por medio.
La entrevista se produjo después de que la noche del jueves Campos abordara con el periodista Carlos Loret de Mola el tono de tensión que, según su versión, caracterizó el encuentro con Sheinbaum en Ciudad Juárez.



