Aunque inicialmente aseguró que no respondería a los señalamientos del alcalde con licencia de Ciudad Juárez y aspirante a Coordinador Estatal por la Defensa de la Soberanía Nacional y la Cuarta Transformación, Cruz Pérez Cuéllar, la gobernadora Maru Campos Galván afirmó que la deuda que actualmente enfrenta Chihuahua es un pasivo que su administración heredó de gobiernos anteriores.
Lo anterior, luego de que Pérez Cuéllar acusara a los gobiernos del PRI, del PAN y a la actual administración estatal de haber incrementado el endeudamiento de Chihuahua hasta los 64 mil millones de pesos. Al ser cuestionada sobre estas declaraciones, la mandataria respondió: «No le voy a contestar al alcalde», aunque enseguida defendió el origen de la deuda pública.
Campos sostuvo que una parte importante del endeudamiento proviene de la obligación que desde hace varios sexenios recayó sobre el Gobierno del Estado para cubrir la nómina de los maestros federalizados. Señaló que se trata de una carga financiera que Chihuahua ha venido arrastrando desde hace tres o cuatro administraciones estatales y que continúa impactando las finanzas públicas.
Asimismo, responsabilizó a los gobiernos de los dos sexenios anteriores de haber agravado la situación financiera de la entidad. Afirmó que fueron administraciones omisas e indolentes que dejaron de atender diversos problemas y comprometieron las finanzas estatales. «Estuvieron metiendo en un cajón o simple y sencillamente dejaron de hacer, omitieron y fueron muy indolentes a la hora de administrar el gobierno», expresó.
Sin entrar en un intercambio directo con el alcalde con licencia de Ciudad Juárez, la gobernadora insistió en que el endeudamiento no es producto de su administración, sino de compromisos heredados y de decisiones tomadas por gobiernos anteriores, al reiterar que su gestión ha tenido que enfrentar una carga financiera acumulada desde hace varios sexenios.




