Chihuahua.- El Instituto Estatal Electoral de Chihuahua (IEE) enfrenta nuevamente dificultades para integrar las asambleas municipales rumbo al próximo proceso electoral, principalmente en los municipios más pequeños, donde los vínculos familiares entre habitantes y la falta de interés ciudadano han complicado históricamente la conformación de estos órganos, que deberán quedar completamente integrados a más tardar el próximo 1 de diciembre.
La presidenta del IEE explicó que uno de los principales obstáculos se presenta por los requisitos legales que impiden que personas con parentesco formen parte de una misma asamblea municipal. Esta situación adquiere mayor complejidad en comunidades con poca población, donde gran parte de los posibles participantes mantienen algún vínculo familiar.
“En municipios pequeños” —explicó la autoridad electoral— resulta más complicado encontrar ciudadanos que cumplan con todos los requisitos establecidos para ocupar los cargos dentro de estos órganos, debido a las relaciones familiares existentes entre los habitantes y a la limitada cantidad de personas disponibles para participar.
A este problema se suma el desinterés ciudadano que se ha registrado en anteriores procesos electorales, situación que incluso ha obligado al Instituto Estatal Electoral a ampliar los plazos de las convocatorias para poder completar la integración de algunas asambleas municipales.
Para este proceso, sin embargo, el IEE confía en que la elección de la gubernatura genere un mayor interés entre la población y motive a los ciudadanos a involucrarse en la organización electoral. La expectativa es que la relevancia política del proceso permita superar las dificultades que históricamente se han presentado en algunos municipios.
Otro de los puntos relevantes de la convocatoria está relacionado con la paridad de género, ya que al menos 34 de las asambleas municipales deberán ser presididas por mujeres. No obstante, la presidenta aclaró que, si en algún municipio no existe participación femenina, el Instituto podrá justificar una excepción, mientras mantiene el compromiso de vigilar que la integración de todos los órganos electorales cumpla, en la medida de lo posible, con criterios de paridad e inclusión.



