El secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña Grajeda, consideró comprensible que ciudadanos manifiesten su inconformidad durante los eventos encabezados por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ante las necesidades que, afirmó, no están siendo atendidas por el Gobierno Federal.
Lo anterior, luego de los señalamientos surgidos desde el Ejecutivo Federal respecto a las protestas y expresiones de inconformidad que se han registrado durante algunas de las recientes giras presidenciales.
De la Peña Grajeda cuestionó la lógica de realizar eventos públicos y posteriormente esperar que quienes asisten no expresen sus desacuerdos o reclamos.
“No entiendo yo pues esta lógica de ir a hacer eventos y luego pensar que en los eventos la gente no se va a manifestar”, manifestó.
El funcionario estatal sostuvo que existen múltiples necesidades que la Federación no estaría atendiendo, por lo que consideró natural que la población haga públicas sus molestias cuando tiene la oportunidad de encontrarse con la presidenta.
“Hay muchas necesidades que el Gobierno Federal no está atendiendo”, señaló.
Entre las principales problemáticas mencionó el desabasto de medicamentos y las deficiencias en materia de atención médica, además de la falta de inversión en infraestructura.
“¿Qué se puede esperar si no hay medicinas, no hay atención médica, no hay inversión en infraestructura, el tema de la educación está abandonado, igual que el de la salud? Pues es normal que la población se queje”, expresó.
El secretario general de Gobierno también hizo referencia a las manifestaciones de desacuerdo que se han presentado durante algunas de las visitas de Sheinbaum Pardo, señalando que incluso estos episodios han quedado consignados en medios de comunicación.
“Creo que a ella más no le ha ido bien. Incluso por ahí consignó la prensa que en alguna de sus visitas la gente le ha mostrado su desacuerdo”, comentó.
De la Peña Grajeda evitó entrar en una valoración sobre la manera en que los medios de comunicación han calificado las expresiones de inconformidad o las propias reacciones de la presidenta, pero insistió en que las protestas deben entenderse dentro del contexto de las necesidades que enfrenta la población.



