Hay alrededor de 2 mil 500 desaparecidos en Culiacán; hoy están desapareciendo las mujeres: Madre Buscadora

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Chihuahua.- Las desapariciones de mujeres jóvenes han aumentado en Sinaloa, particularmente entre adolescentes y jóvenes de 16 a 23 años, señaló Susana Ayala, representante de Padres y Madres de Hijos Desaparecidos e integrante de la Brigada Estatal de Búsqueda, quien además estimó que tan solo en Culiacán existen más de 2 mil 500 personas desaparecidas.

Ayala explicó que, en los primeros años de búsqueda, la mayoría de las personas desaparecidas eran hombres, pero con el paso del tiempo comenzaron a registrarse más casos de mujeres, especialmente jóvenes.

Señaló que actualmente existe preocupación por la desaparición de adolescentes y mujeres de entre 16 y 23 años, debido al incremento de casos que han identificado las familias que participan en las labores de búsqueda.

La representante de las familias buscadoras indicó que las desapariciones continúan registrándose de manera constante y estimó que diariamente se presentan nuevos casos, además de señalar que algunas familias han optado por abandonar sus viviendas y trasladarse a otros estados.

Ayala mencionó como una de las posibles líneas de preocupación la trata de personas y llamó a las jóvenes a mantenerse alertas ante hombres que se acerquen con vehículos de lujo o recursos económicos que puedan resultar sospechosos.

Explicó que las familias continúan realizando labores de búsqueda por su cuenta, pese a los riesgos que implica ingresar a determinadas zonas, debido a que, afirmó, no cuentan con el respaldo suficiente de las instituciones encargadas de atender los casos de desaparición.

La integrante de la Brigada Estatal de Búsqueda, que agrupa a 30 colectivos, señaló que las familias han reclamado que todos los grupos reciban las mismas condiciones de apoyo y cuestionó la falta de una mesa de trabajo para atender sus planteamientos.

Ayala sostuvo que el aumento de desapariciones de mujeres jóvenes representa una preocupación creciente para las familias buscadoras, que mantienen las labores de localización de sus seres queridos mientras demandan mayor atención y apoyo institucional.