Granillo ve con buenos ojos reparto de auditorías del Ramo 33 entre ASF y ASE, pero advierte que no debe haber criterios políticos

0

El secretario de Hacienda del Gobierno del Estado, José de Jesús Granillo Vázquez, consideró que no representa un problema el convenio suscrito entre la Auditoría Superior del Estado (ASE) y la Auditoría Superior de la Federación (ASF) para repartirse la fiscalización de los recursos del Ramo 33 ejercidos por los 67 municipios de Chihuahua, aunque subrayó que lo importante será que la selección de los entes auditados no responda a criterios políticos.

Lo anterior, luego de que el auditor superior del Estado, Héctor Acosta Félix, informara la firma de un acuerdo con la ASF mediante el cual la instancia federal revisará a 23 municipios, mientras que la ASE auditará a los 44 restantes en lo referente al uso de los recursos federales del Ramo 33.

Cuestionado sobre este nuevo esquema, Granillo Vázquez señaló que ambas instituciones cuentan con la facultad legal para realizar las revisiones correspondientes y que tanto los municipios como el propio Estado deberán atender los procesos de fiscalización que les correspondan.

«Al final del día las dos son entes revisores, los dos son superiores; uno depende del Congreso del Estado y otro del Congreso Federal. Para efectos de los municipios o del Estado, cualquiera de las dos auditorías que se den son, al final del día, auditorías las dos. Entonces estaremos atentos a atender cualquiera de las dos auditorías», expresó.

El funcionario estatal indicó que desconoce cuáles fueron los criterios utilizados para distribuir las auditorías entre ambas instancias, por lo que consideró que esa explicación corresponde al auditor superior del Estado. Mencionó que podrían haberse considerado factores como el tamaño del presupuesto o el tipo de programas que ejecuta cada municipio.

No obstante, Granillo advirtió que el escenario más delicado sería que la determinación de qué municipios revisará cada órgano fiscalizador obedeciera a intereses ajenos a los técnicos.

«Evidentemente lo peor que puede llegar a suceder es que los criterios de selección de las auditorías sean con tinte político», enfatizó el secretario de Hacienda, al insistir en que las revisiones deben conducirse con objetividad y apego a criterios estrictamente técnicos.