La disminución en la recaudación federal ya comenzó a impactar de manera directa a Chihuahua y ha provocado una caída acumulada cercana a los mil millones de pesos en participaciones durante los primeros cuatro meses del año, advirtió el secretario de Hacienda estatal, José de Jesús Granillo Vázquez, quien aseguró que existe un problema real en las finanzas federales que está repercutiendo en los estados.
El funcionario explicó que al reducirse la recaudación federal también disminuye el Fondo General de Participaciones, principal mecanismo de distribución de recursos a las entidades federativas. En el caso de Chihuahua, precisó, la caída alcanza el 6.7 por ciento en el periodo analizado, lo que representa casi mil millones de pesos menos para las arcas estatales.
Granillo señaló que la contracción de los ingresos federales no sólo afecta las participaciones, sino también el gasto federalizado y diversos programas sectoriales. Como ejemplo, refirió que mientras a nivel nacional los subsidios federales registran una disminución de 10.9 por ciento, en Chihuahua el desplome alcanza el 78 por ciento respecto al mismo periodo de 2025.
La afectación más severa, apuntó, se concentra en el rubro de salud pública, donde dejarán de llegar más de 300 millones de pesos en subsidios federales. Ante este escenario, reconoció que el Gobierno del Estado tendrá que buscar la manera de suplir parte de esos recursos con presupuesto propio para evitar afectaciones en la atención a la población.
A ello se suma una reducción de 7.4 por ciento en los convenios de descentralización para Chihuahua, porcentaje superior al promedio nacional. Dentro de este apartado destacan recortes de 4.4 por ciento en convenios educativos, de 13.8 por ciento en recursos vinculados con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural y una drástica disminución de 87 por ciento en los recursos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) en comparación con los primeros cuatro meses del año anterior.
Pese al panorama adverso, el secretario aseguró que los proyectos de obra pública del Estado no se verán comprometidos, ya que no dependen de recursos federales. Explicó que la administración estatal financia estas inversiones principalmente mediante el crédito contratado por el Gobierno del Estado y con el punto porcentual adicional del Impuesto Sobre Nómina autorizado para este año y el próximo.
Gracias a ese esquema de financiamiento, dijo, Chihuahua podrá mantener una inversión cercana a los 7 mil millones de pesos en infraestructura durante 2026, monto que calificó como una medida contracíclica frente a la desaceleración económica derivada de los recortes federales.
Granillo destacó que el impacto de la obra pública trasciende el monto inicial de inversión, ya que genera demanda de materiales como acero y concreto, contratación de mano de obra y consumo de insumos locales, lo que podría traducirse en una derrama económica de entre 14 mil y 20 mil millones de pesos en distintas regiones del estado y contribuir a la reactivación de la economía local.



