Alrededor de 400 personas, agrupadas en 14 núcleos familiares, salieron de la comunidad de Cinco Llagas, en el municipio de Guadalupe y Calvo, por un contexto en el que no sólo pesa la inseguridad, sino también la falta de servicios y de abastecimiento de alimentos, reveló este martes el secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña Grajeda, quien urgió al Gobierno Federal a cumplir con su parte para restablecer las condiciones en la zona.
El funcionario informó que el caso está siendo atendido de manera permanente en la Mesa Estatal de Seguridad, con la participación de la Secretaría General de Gobierno, la Fiscalía General del Estado, la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, la Guardia Nacional y la Sedena, quienes acordaron reforzar la presencia operativa en la región.
De la Peña señaló que uno de los aspectos que más preocupa al Gobierno del Estado es la ausencia de algunas dependencias federales en esa zona serrana. Indicó que se reportó que Diconsa lleva semanas sin ingresar a la comunidad, afectando el suministro de alimentos e insumos básicos, mientras que también se han presentado problemas relacionados con el servicio de energía eléctrica.
Advirtió que no todas las personas abandonan sus comunidades exclusivamente por la violencia, sino que en ocasiones lo hacen porque ya no cuentan con servicios básicos o con productos indispensables para subsistir, por lo que hizo un llamado a la Federación para evitar omisiones y garantizar que las dependencias federales puedan llegar a esas localidades, incluso con el acompañamiento de la Guardia Nacional cuando sea necesario.
«Nosotros estamos cumpliendo con nuestro trabajo», afirmó el secretario, al asegurar que la prioridad es restablecer cuanto antes las condiciones de seguridad para que las familias desplazadas puedan regresar a Cinco Llagas, ya que, dijo, ese ha sido el principal planteamiento expresado por los propios afectados durante las entrevistas realizadas por personal del Gobierno del Estado.
Precisó que, tras salir de la comunidad, la mayoría de las familias buscó refugio con sus redes de apoyo, principalmente con familiares en Parral y otras poblaciones, mientras que algunas solicitaron trasladarse a la ciudad de Chihuahua.
Respecto al papel del municipio de Guadalupe y Calvo, señaló que, tras la reacción inmediata del Estado, también se buscará que la autoridad municipal, como primer respondiente, asuma las acciones que le corresponden.
Asimismo, destacó que el acuerdo alcanzado en la Mesa Estatal de Seguridad no consistió en trasladar responsabilidades entre autoridades, sino en asumir un compromiso conjunto para fortalecer la presencia de Sedena, Guardia Nacional, Fiscalía General del Estado y Secretaría de Seguridad Pública Estatal en la zona, con el objetivo de generar las condiciones que permitan el retorno seguro de las familias a su comunidad.




