La maestra Merit Chávez Cobos, subcoordinadora de la Sección 42 del SNTE en la región Jiménez, acudió este jueves a interponer una denuncia por presunto daño moral y menoscabo de su imagen en contra de integrantes del grupo de maestros jubilados y pensionados que desde hace más de un año se mantienen en pie de lucha y han realizado diversos señalamientos públicos en su contra.
La docente acudió acompañada por una representación del Comité Ejecutivo Seccional, encabezada por la secretaria de Finanzas, Gabriela Domínguez, así como por representantes de centros de trabajo de la región, quienes acudieron como respaldo.
La acción desató una inmediata reacción por parte del profesor Octavio “Tavo” López, quien a través de grupos de los maestros en lucha lanzó severas críticas contra el Comité Ejecutivo de la Sección 42 y particularmente contra el secretario general Manuel Quiroz.
En su posicionamiento, Tavo López calificó como “vergonzoso y sin precedentes” el respaldo brindado a Merit Chávez, asegurando que Manuel Quiroz “habría gestionado permisos para sacar representantes de escuelas de sus aulas y llevarlos, bajo presión y consigna”, a respaldar a la dirigente regional.
Asimismo, acusó que la estructura sindical está siendo utilizada “para intentar legitimar a una figura señalada una y otra vez por opacidad, ausencia total de democracia, manipulación de procedimientos y manejos turbios del recurso sindical”.
Dentro de sus señalamientos, López afirmó que, después de nueve meses, “Merit Chávez Cobos y la candidata Gabriela Domínguez siguen sin presentar un informe financiero claro ante jubilados y pensionados”, además de asegurar que tampoco se ha demostrado “de manera legítima y transparente el origen de su supuesto nombramiento”.
Incluso, añadió que mientras la dirigente habla de daño moral, “pesan sobre ella señalamientos directos de haber retirado materiales que no eran de su propiedad”, situación que —aseguró— habría quedado asentada en una declaración ante el Ministerio Público. Tavo López lamentó “el nivel de degradación” al que, dijo, ha llegado la Sección 42, señalando que el sindicato “debería defender maestros” y no “perseguirlos, intimidarlos y montar espectáculos políticos para sostener imposiciones y encubrir irregularidades”.



