Conalep lleva a más de 13 mil estudiantes el mensaje: “No hace falta tocar fondo para pedir ayuda”

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Con el objetivo de prevenir conductas de riesgo y promover la atención oportuna de problemas emocionales entre la juventud, el Colegio de Educación Profesional Técnica del Estado de Chihuahua (Conalep) lleva la conferencia “Antes de Tocar Fondo” a más de 13 mil estudiantes de sus distintos planteles en la entidad.

La ponencia está a cargo del psicólogo clínico e investigador Lucas Burgueño, quien aborda ante la comunidad estudiantil temas relacionados con las adicciones, la ansiedad, el estrés y la tendencia a evitar las emociones, con énfasis en la importancia de reconocer las primeras señales de alerta y buscar apoyo antes de que las situaciones se agraven.

El ciclo de conferencias surgió de las gestiones realizadas por el director general del subsistema, Omar Bazán Flores, durante una reciente gira de trabajo por Portugal, con la intención de acercar a las y los jóvenes herramientas que contribuyan a su bienestar emocional. Las actividades comenzaron en planteles de Ciudad Juárez y concluirán el próximo miércoles 14 de octubre, tras recorrer distintas regiones del estado.

Durante los encuentros, Burgueño promueve una reflexión sobre los factores que pueden afectar la salud mental de los estudiantes, entre ellos la presión social, el uso de la tecnología y las dificultades para expresar lo que sienten o pedir ayuda por vergüenza. El enfoque busca generar conciencia desde la comprensión, sin recurrir al miedo, y ofrecer alternativas saludables para enfrentar el malestar emocional.

El mensaje central de la conferencia es que los problemas no aparecen de un momento a otro, sino que suelen manifestarse mediante señales que pueden identificarse a tiempo. Por ello, se invita al alumnado a reconocer sus necesidades emocionales, hablar de sus dificultades y acercarse a personas o profesionales que puedan brindarles acompañamiento.

La iniciativa complementa las acciones del Centro de Desarrollo Humano del Conalep en materia de salud mental, psicoeducación y desarrollo de habilidades socioemocionales, bajo una premisa que busca abrir espacios de diálogo entre la comunidad estudiantil: no hace falta tocar fondo para pedir ayuda.