El alcalde de Chihuahua, Marco Bonilla, sostuvo que el proceso iniciado por la Fiscalía General de la República contra el Gobierno del Estado por la presunta participación de agentes extranjeros en un operativo en la Sierra Tarahumara representa una persecución política contra la gobernadora Maru Campos.
El edil afirmó que las instituciones federales están siendo utilizadas con fines políticos y consideró que el conflicto busca desviar la atención de los señalamientos contra Rubén Rocha Moya, a quien relacionó con acusaciones de presuntos nexos criminales.
Bonilla también cuestionó la legalidad de la comparecencia ordenada por la FGR a la mandataria estatal, al señalar que, desde su perspectiva, el procedimiento contraviene disposiciones establecidas en el Código Nacional de Procedimientos Penales.
Además, el presidente municipal se refirió al nuevo citatorio relacionado con las acusaciones realizadas por Javier Corral y aseguró que el tiempo terminó por darle la razón a Maru Campos respecto al caso por presunta privación ilegal de la libertad, al tiempo que reiteró críticas hacia la administración estatal encabezada por el exmandatario.



