El rector de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), Luis Alfonso Rivera Campos, aseguró que únicamente 17 de los jóvenes que participaron en la manifestación realizada el lunes en la institución cuentan con matrícula universitaria, mientras que el resto de los participantes no pertenecerían a la comunidad estudiantil, situación que dijo genera preocupación ante los actos de violencia y daños registrados durante la protesta.
Al ser cuestionado sobre los hechos, Rivera Campos señaló que además de los daños materiales ocasionados al edificio universitario, considerado histórico, se deberán determinar las posibles responsabilidades por las agresiones y conductas registradas durante la movilización. Afirmó que ese tipo de acciones no representan la esencia universitaria y sostuvo que las inconformidades pueden ser atendidas mediante el diálogo y la búsqueda conjunta de soluciones.
El rector explicó que durante el encuentro sostenido con integrantes del movimiento se revisaron diversos planteamientos relacionados con el trato de algunos docentes hacia los estudiantes, infraestructura, agua, baños y cafeterías. Sobre las denuncias contra maestros, pidió que se presenten casos concretos, con la facultad, alumno y docente involucrados, para poder revisar cada situación y determinar las medidas correspondientes.
Respecto al problema del suministro de agua, indicó que la UACH se ha sumado a las gestiones ante la Junta Municipal de Agua y Saneamiento y la Comisión Federal de Electricidad, debido a que los 11 pozos que abastecen esa zona de la ciudad han presentado interrupciones por falta de energía eléctrica. Mientras se busca una solución, señaló que la Universidad ha recurrido al llenado de sus aljibes mediante pipas.
Rivera Campos también descartó que sea viable instalar un minisplit en cada salón de la Universidad, al considerar que no sólo implicaría adquirir los equipos, sino realizar las adecuaciones eléctricas necesarias. Como alternativa, planteó reorganizar los espacios y horarios para aprovechar los salones que ya cuentan con sistemas de climatización y eficientar las condiciones para impartir las clases.
Sobre los daños ocasionados al edificio, indicó que deberán presentarse las denuncias correspondientes, además de atenderse los procedimientos relacionados con el seguro y la evaluación del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, debido a que se trata de un inmueble histórico. Por ello, explicó, no se pueden realizar de inmediato trabajos para retirar las pintas u otras afectaciones.
Finalmente, el rector sostuvo que la puerta de la Universidad permanece abierta para atender las demandas de los estudiantes, pero llamó a privilegiar las vías pacíficas. Señaló que la institución está dispuesta a trabajar de manera conjunta con la comunidad universitaria para resolver los problemas y pidió que quienes participan en las movilizaciones contribuyan también a visibilizar los avances que se vayan alcanzando.



