


A sus 24 años, Citlali Elizabeth Calderón Azpeitia encontró en el Instituto Chihuahuense de Educación para los Adultos (ICHEA) en Juárez, la oportunidad de aprender a leer y escribir, continuar con sus estudios y comenzar a construir un nuevo proyecto de vida.
Originaria de Guadalajara, Jalisco, y madre de dos hijos, demostró que nunca es tarde para comenzar a cumplir los sueños.
Citlali desde pequeña, tuvo que enfrentar circunstancias que le impidieron asistir a la escuela, debido a las dificultades económicas de su familia, por lo cual a los nueve años comenzó a trabajar en una tienda de abarrotes para contribuir al sustento de la familia.
Su madre se dedicó al hogar y su padre se desempeña en la reparación de motosierras y actualmente viven en Guadalajara, mientras que ella decidió hace dos años trasladarse a Ciudad Juárez en busca de mejores oportunidades laborales y superación.
Fue precisamente ese deseo de salir adelante el que la llevó a acercarse al ICHEA y un amigo, quien concluyó su primaria y secundaria en el Instituto, le habló de los servicios educativos y la motivó a acudir a las oficinas para iniciar su proceso de alfabetización.
Sus dos hijos de 4 y 8 años, quienes estudian primero de jardín de niños y tercero de primaria, respectivamente, son su motivo de superación.
“Yo quería aprender a leer y escribir, pero también quería salir adelante, por mí y por mis hijos. Tengo sueños y quiero cumplirlos”, dijo Citlali.
Su proceso duró cerca de cinco meses, lapso en el que adquirió las herramientas necesarias para leer y escribir, y reconoce el apoyo y la paciencia de su asesora educativa, quien brinda atención en la Coordinación de Zona 19, en el sector El Granjero de Ciudad Juárez.
Después de concluir su alfabetización, decidió continuar y actualmente se prepara en el nivel primaria y planea cursar la secundaria y la preparatoria, con una meta aún más grande en mente, estudiar una carrera profesional en Ingeniería Eléctrica.
“Yo pensaba que no podía lograrlo. Siempre decía que no iba a poder, pero un día me dije: ‘Sí puedo, tengo que poder’. Hoy me siento orgullosa de mí misma porque he avanzado mucho, y todo esto ha sido gracias a mi maestra”, expresó con orgullo.
Para el director General del ICHEA, Mario Eberto Javalera Lino, Citlali representa el resultado del esfuerzo de quien quiere salir adelante a pesar de los problemas.
“Es un ejemplo que deben conocer quienes no saben leer y escribir, invitamos a toda la sociedad a dar difusión a este mensaje y decirles que los esperamos en el ICHEA, donde los acompañaremos en su estudio y todo es sin costo alguno”, declaró el directivo.
El funcionario informó que del primero de enero al 31 de julio de 2026, en toda la entidad 566 personas aprendieron a leer y escribir; 3 mil 657 concluyeron su primaria y 8 mil 961 terminaron la secundaria.



