

A un año de la mortandad de cientos de peces documentada en el río San Pedro, Humedal de Importancia Internacional (Sitio Ramsar 2047), Vida en el río San Pedro informó que no ha localizado en fuentes públicas los resultados de los análisis de laboratorio que el municipio de Meoqui anunció en su momento.
El 19 y 20 de agosto de 2025 la organización publicó en sus redes sociales fotografías y un video que mostraban peces muertos en una zona del río San Pedro ubicada bajo la carretera federal No. 45 Delicias–Chihuahua, en el paso conocido como “Los Puentes Cuates”. Durante ese recorrido se observó además el color opaco y verdoso del agua y un olor perceptible derivado de la putrefacción de los peces. El registro fotográfico muestra ejemplares de distintas tallas, desde peces pequeños hasta ejemplares adultos de mayor tamaño.
La organización precisa que la cifra de “cientos” corresponde a una estimación conservadora basada en la observación directa en el sitio, ya que no se aplicó un método sistemático de conteo. La magnitud observada en campo sugería una cantidad mayor, pero Vida en el río San Pedro incluye únicamente la cifra que puede documentar.
Cerca de esa ubicación se ha reportado en repetidas ocasiones una descarga de agua residual proveniente de la zona urbana adyacente al humedal, lo que conduce a una pregunta que sigue sin respuesta: ¿la mortandad de peces estuvo relacionada con alguna descarga de agua residual?
Lo que declararon las autoridades
El 21 de agosto de 2025, El Heraldo de Chihuahua publicó declaraciones de Hassem Peña Caballero, director de Desarrollo Urbano y Ecología del municipio de Meoqui. Según esa nota, el 19 de agosto a las 16:00 horas se recolectaron muestras de agua en dos puntos del cuerpo de agua, que serían analizadas en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Chihuahua mediante la determinación de la “DBO5 (Demanda Bioquímica de Oxígeno a cinco días) para determinar la presencia de elementos químicos o materia orgánica”. La misma publicación señalaba que los resultados estarían disponibles la semana siguiente.
En esa declaración, el funcionario planteó como hipótesis que la causa fuera la falta de oxígeno por estancamiento del agua, aunque indicó que todavía debían realizarse los estudios. También informó que se presentaron reportes ante la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), organismos que, según lo declarado, podrían investigar la contaminación pero no la mortandad de peces.
Lo reportado por otro grupo ciudadano
El Consejo Ciudadano de Meoqui también acudió a la zona y documentó en video la presencia de peces muertos. Ese mismo 21 de agosto, en su página de Facebook, el Consejo publicó información sobre una reunión con autoridades municipales, un funcionario de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) y regidores del ayuntamiento. De acuerdo con esa publicación, los funcionarios habrían informado que “la JMAS tiene descompuesta la bomba del cárcamo de bombeo de aguas residuales o sanitarias, la cual bombea estas aguas a la planta tratadora”.
Vida en el río San Pedro precisa que esta información se atribuye a la publicación mencionada, la cual no constituye una declaración oficial de la JMAS, ya que no se localizó una fuente primaria independiente. La publicación sugiere que agua residual pudo haberse vertido en el humedal en lugar de conducirse a la planta tratadora, pero esa relación causal no está confirmada.
Un patrón que se repite
A un año de los hechos, no se han localizado en las fuentes públicas consultadas los resultados de los análisis anunciados. Ello plantea serias preguntas sobre el seguimiento institucional dado a una afectación ambiental ocurrida en un área designada como Humedal de Importancia Internacional desde 2012.
En episodios anteriores, la organización ha observado un patrón que merece ser investigado: ocurre una afectación ambiental, se anuncia la toma de muestras, posteriormente dejan de hacerse públicos los resultados y, con el tiempo, el episodio pierde relevancia pública hasta que ocurre un nuevo incidente.
Preguntas abiertas a la comunidad
Vida en el río San Pedro plantea a quienes leen este texto tres preguntas, e invita a compartir la respuesta a quien la tenga:
• A un año de estos hechos, ¿cuáles son los resultados de los análisis de laboratorio realizados con el agua de la zona en que murieron los peces? ¿Dónde se publicaron?
• A un año del hecho, ¿quién o qué institución es responsable por la muerte de esos peces? ¿Cuáles son las consecuencias para el ente que la ocasionó?
• ¿Qué acciones realizó la población para investigar este hecho y prevenir otros similares?
La organización continuará documentando la situación del humedal y dando seguimiento a este caso, y reitera el llamado a la comunidad a involucrarse en la conservación del río San Pedro denunciando las actividades que lo dañan y exigiendo a las autoridades de los tres órdenes de gobierno el cumplimiento de sus obligaciones de vigilancia, prevención y aplicación de la legislación ambiental.
Artículo desarrollado: https://vidariospedro.com/2026/08/17/un-ano-sin-respuestas/
Vida en el río San Pedro
Pie para las fotos:
- Peces muertos entre tapetes de algas filamentosas en el río San Pedro, Meoqui, Chihuahua. Fotografía: Vida en el río San Pedro, 19 de agosto del 2025



