Las Lecciones de Lula

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Por: Arturo Limón

Dedicado al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, actor principal en la conformación de la vida democrática que México hoy vive. Así como él lo hizo y ahora en nuestra memoria. D.E.P.

El mundo vivió el pasado domingo 25 de octubre de 2026 una jornada electoral única en el planeta. Serbia, con un puñado de jóvenes del movimiento estudiantil opositor, logró una victoria electoral frente al oficialismo, poniendo fin a 14 años de dominio político de Aleksandar Vučić.

Y así arrebató el gobierno a una oligarquía en formación en esa nación y se plantó ante ellos para decir: no queremos caminar su ruta.

Esta no fue la única sorpresa. Ante la cascada de “victorias” poco fiables y antidemocráticas, derivadas hoy se sabe del factor Negre y Cerimedo (la mano negra de estos procesos), y con dos millones menos de votos en la primera vuelta, Ignacio Lula da Silva, NUESTRO LULA, se enfrentó al heredero de la estirpe Bolsonaro y le venció en buena lid, ganando limpia y democráticamente la elección, con el apoyo popular que dejó ver bandos claros cuando 60 obispos de la Iglesia Católica Romana, de quienes se podría suponer una mano blanca (la del Papa), maniqueamente se podría decir solo eso, pero es obvio que mientras ellos dieron su franco apoyo a Lula, las iglesias evangélicas también lo hacían por el candidato Bolsonaro.

Lo que pocos esperaban eran tres factores que tuvieron gran peso en la elección final.

1. El craso error de Bolsonaro al llamar a Lula “9 dedos” en un debate, a lo que este gallardamente respondió que él (Bolsonaro) poco podría decir de su trabajo, cuando a los 17 años perdió su décimo dedo porque no había trabajado nunca y no permitía ser ofendido, porque al hacerlo él ofendía tácitamente a miles de trabajadores que habrían sufrido condiciones laborales similares. ¡Vaya fuerte argumento!

2. La evidente demostración y el cariño de un pueblo que se volcó a defender no solo a Lula, sino a sí mismo, ante una voraz oligarquía local de quienes quieren fraccionar la Amazonia como terreno propio. Ver a la gente desplazándose por ríos y largas distancias para decir con su voto que era a Lula a quien querían como líder nos da ejemplo continental de lo que hay que hacer para salvaguardar soberanía, autodeterminación y libre expresión de un pueblo insumiso.

3. El antídoto a las campañas de odio, miedo y mentiras generado por una serie de acciones desde las redes sociales. El diputado que lideró la remontada digital a favor de Luiz Inácio Lula da Silva es André Janones. Los puntos clave de su estrategia electoral en internet incluyen:

El “Ejército de Lula”: creó y gestionó un canal masivo de WhatsApp que llegó a concentrar a casi 11 millones de seguidores, convirtiéndose en una maquinaria de movilización en tiempo real.

El “General”: debido al éxito e impacto de su estrategia para revertir la ventaja inicial del bolsonarismo en el balotaje, el propio Lula da Silva lo bautizó públicamente como “nuestro general” en su discurso de victoria.

Su método consistió en adoptar un estilo de comunicación directo, de contranarrativa, rápido y agresivo —similar al utilizado por la derecha—, usando videos cortos, memes y asignando “misiones” diarias a los militantes para influir fuertemente en los algoritmos de las redes sociales.

Concluyendo esta parte, y acordemos que tiene razón nuestro paisano regiomontano Alfonso Reyes al escribir en su poema Silencio lo siguiente:

Escojo la voz más tenue
para maldecir del trueno,
como la miel más delgada
para triaca del veneno.

La triaca, todos sabemos, es el antídoto usado por dos milenios como respuesta a cualquier veneno. Es hora de comenzar a pensar cuál se aplicará en nuestro México, el cual vemos asediado desde fuera y desde dentro por quienes no quieren ver, igual que en Brasil, grupos como los Sin Tierra, ellos con los que Lula ha luchado a su favor por años, nos han dado una lección que tiene en 2027 y 2030 réplicas en nuestras elecciones locales y federales, lo cual ha de ser considerado y atendido desde ahora en nuestro país.

COLOFÓN

Solo resta decir: gracias Lula, gracias pueblo de Brasil, gracias ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, por su ejemplo y servicio.

ANEXO

Para enriquecimiento de este tema recomiendo la lectura del artículo “7 tesis sobre la victoria de Lula…”, de José Llorenti, publicado en Rebelión y reproducido aquí con permiso y, por espacio, solo tres fragmentos, dejando la cita por si ustedes desean abundar sobre el tema:

“1. El discurso radical de la ultraderecha estadounidense (MAGA), que asevera impunemente que participa de maneras injerencistas en todas las elecciones en Latinoamérica, ha logrado construir una cadena semiótica —si se puede decir de esa manera— entre la palabra soberanía/izquierda/igualdad/democracia, en contra del discurso ultraderechista de libertad/injerencia/Estados Unidos; es decir, que el mismo ataque trumpista en la región provocó que la palabra soberanía sea ahora parte del acervo ideológico y político de la izquierda en temas discursivos. Esta construcción semiótica es peligrosa para todas las derechas en la región, que ya per se son vinculadas con Estados Unidos, pero que ahora serán vinculadas con la subordinación.

2. Las izquierdas mundiales y regionales, en sus diversas manifestaciones, desde radicales hasta socialdemócratas, han encontrado en Lula, Sheinbaum, Sánchez y otros locales como Mandani en Estados Unidos sus nuevos referentes, izquierdistas que no tienen los valores clásicos del chavismo o castrismo del socialismo del siglo XX y XXI, sino que apelan más a una multipolaridad que tenga capitalismos más humanos, no socialismo en el sentido marxista del término, quizás socialismos premarxistas o simplemente capitalismos más humanos.

3. Las elecciones de medio término del próximo martes 3 de noviembre en Estados Unidos auguran un panorama desalentador para Trump. En un escenario módico, los demócratas obtendrían 236 representantes, suficientes para tener mayoría absoluta, dato que puede incrementarse hasta 243 o incluso 250, como se ve en las encuestas. Ese escenario es más optimista para los demócratas, pero no del todo imposible. En cambio, los republicanos, en su mejor escenario, apenas llegarían a 199 representantes, lo que significa derrota y pérdida de la mayoría. Mismo fenómeno que se podría suscitar en el Senado. Estos datos no alcanzan los dos tercios para realizar un impeachment a Trump, pero sí es un escenario suficientemente malo como para que las causas Epstein vuelvan a la agenda política y sectores republicanos anti-MAGA empiecen a tomar fuerza dentro de su partido ante la derrota trumpista, lo que demostraría no solo la pérdida de apoyo político a MAGA en la sociedad estadounidense, sino la pérdida de apoyo a MAGA en las mismas filas republicanas, augurando la salida en dos años de Trump y de su estructura, y la llegada (casi) inevitable de los demócratas en Estados Unidos. Eso convertiría estos últimos dos años de gestión de Trump en una transición tanto en el interior de las filas republicanas, donde tanto Vance como Rubio serían alejados, como una transición en el Partido Demócrata con cambios fuertes en política exterior”.

(1) José Llorenti, publicado el 31/10/2026. Tomado de Rebelión.

CARDENAS LIMON