El abogado defensor del exfiscal general del Estado, César Jáuregui Moreno, Héctor Villasana Ramírez, acusó a la gobernadora Maru Campos de incurrir en contradicciones sobre el caso del operativo de El Pinal y sostuvo que las recientes declaraciones de la mandataria refuerzan la hipótesis de que su defendido fue objeto de una traición política. Durante una entrevista la mañana de este viernes en el programa radiofónico de Azucena Uresti, en Radio Fórmula, el litigante cuestionó las distintas versiones sobre la reincorporación de Guillermo Arturo Zuany Portillo a la Fiscalía y las circunstancias que derivaron en la detención del exfiscal.
“Ha dicho tantas cosas, Azucena, en los últimos meses y tantas versiones que ya, pues bueno, ya no sabemos al final del día cuál es”, expresó Villasana al referirse a las declaraciones de Campos sobre el entonces funcionario de Operaciones Estratégicas.
La gobernadora había señalado que en diciembre de 2025 tuvo conocimiento del retiro de la visa estadounidense de Zuany y que posteriormente este fue reincorporado con el aval de Jáuregui. El abogado, sin embargo, subrayó que el nombramiento original de Zuany fue realizado por la propia mandataria y el secretario general de Gobierno.
Villasana sostuvo que la defensa de Jáuregui ha mantenido una misma versión desde que ocurrieron los hechos, mientras que, a su juicio, las explicaciones de otros actores han cambiado. “Yo creo que ahí se materializa, si se evidencia perfectamente, pues bueno, dónde está la congruencia en la defensa y en los hechos cuando hay una sola versión por parte del exfiscal y hay una serie de versiones de todos colores, tipos que en realidad las hacen totalmente inverosímiles”, afirmó.
Estas declaraciones se produjeron después de que Campos expusiera en una entrevista con Carlos Loret de Mola que había advertido en más de ocho ocasiones a Jáuregui sobre los riesgos legales y políticos que enfrentaba.
El litigante también vinculó esas advertencias con las aspiraciones políticas del exfiscal, quien buscaba contender por la candidatura del PAN a la alcaldía de Chihuahua. Según la interpretación de la defensa, la detención ordenada por autoridades estatales ocurrió después de que Jáuregui decidiera continuar con sus planes políticos.
“Sin duda, sin duda no hay otra explicación”, respondió Villasana cuando Uresti le preguntó si consideraba que su defendido había sido traicionado por la gobernadora. Añadió que la primera orden de aprehensión fue ejecutada por la Fiscalía General del Estado y un juez del fuero común.
Sobre la posterior acusación federal por presunta traición a la patria, el abogado rechazó que la existencia de una investigación de ese tipo fuera desconocida por el gobierno estatal.
Aseguró que tanto Campos como Jáuregui habían sido citados por la Fiscalía General de la República y que la mandataria incluso acudió a la Ciudad de México para presentar un escrito relacionado con el caso.
“Lo extraño es el giro que dio de 180 grados en un día”, señaló, al cuestionar la secuencia de las actuaciones estatales y federales. La defensa considera que la cercanía temporal entre ambos procedimientos amerita examinar las circunstancias en que se desarrollaron.
Villasana también cuestionó que Campos afirmara no tener elementos para asegurar si Jáuregui tenía vínculos con el crimen organizado, al considerar que la mandataria debería contar con información suficiente para pronunciarse sobre la actuación de quien encabezó la Fiscalía estatal.
Asimismo, calificó de delicada la exposición pública de los detalles de una reunión privada entre la gobernadora y la presidenta Claudia Sheinbaum. “Yo creo que es tratar de hacer un control de daños de lo que está pasando aquí en Chihuahua al interior del Partido Acción Nacional y a las afueras”, planteó.



