Este 22 de septiembre se cumplen 36 años de uno de los episodios más catastróficos registrados en Chihuahua: la tromba de 1990, fenómeno que dejó un saldo oficial de entre **47 y 50 personas fallecidas, 10 desaparecidos y cerca de 12 mil familias afectadas.
A más de tres décadas de aquella tragedia, el coordinador estatal de Protección Civil, Luis Corral Torresdey, consideró que Chihuahua cuenta actualmente con mejores condiciones para hacer frente a fenómenos naturales de esta magnitud, particularmente por el fortalecimiento de los cuerpos de emergencia, la capacitación y la infraestructura urbana.
Corral Torresdey señaló que la tromba del 22 de septiembre de 1990 representa para Chihuahua un acontecimiento comparable, por su impacto y por las lecciones que dejó, con el sismo ocurrido en Ciudad de México en 1985.
“La tromba de 1990 es para Chihuahua lo mismo que para Ciudad de México el sismo de 1985”, señaló el funcionario, al explicar que en aquel entonces los servicios de emergencia todavía no contaban con una organización plenamente definida para enfrentar este tipo de contingencias.
Recordó que después del sismo de 1985 se impulsó la creación del Sistema Nacional de Protección Civil en 1986, mientras que en Chihuahua el proceso de fortalecimiento institucional se dio paulatinamente hasta llegar a la creación de la Coordinación Estatal de Protección Civil en 1994.
A partir de entonces, agregó, los cuerpos de emergencia del estado han experimentado un proceso de fortalecimiento tanto en materia de equipamiento como de capacitación.
En particular, destacó la evolución de los departamentos de Bomberos en las principales ciudades de Chihuahua, que actualmente cuentan con mejor equipo y personal más capacitado para responder ante situaciones de emergencia.
Asimismo, resaltó el papel que desempeñan las policías municipales durante las contingencias, al señalar que también se han fortalecido respecto a las condiciones que prevalecían en 1990 y actualmente representan un apoyo fundamental para las labores de auxilio y atención a la población.
“Las policías municipales no dejan de ser de gran ayuda cuando hay situaciones de emergencia”, puntualizó.
El coordinador estatal de Protección Civil añadió que otro de los aspectos que ha cambiado en estos 36 años es la infraestructura urbana, la cual, dijo, actualmente se encuentra mejor preparada que la que existía al momento de registrarse la tromba de 1990.
La tromba del 22 de septiembre de 1990 permanece como uno de los acontecimientos que marcaron la historia reciente de Chihuahua debido a la magnitud de sus consecuencias.
El fenómeno provocó inundaciones y severos daños, dejando decenas de víctimas mortales, personas desaparecidas y miles de familias afectadas.
Para Protección Civil, la tragedia también representó un parteaguas en la manera de entender la prevención y la atención de emergencias en Chihuahua.
A 36 años de aquel episodio, las autoridades destacan que el aprendizaje obtenido a partir de tragedias como la de 1990 ha permitido fortalecer la coordinación entre instituciones, profesionalizar a los cuerpos de emergencia y mejorar las condiciones de infraestructura para enfrentar fenómenos naturales.
El recuerdo de la tromba, sin embargo, permanece como un llamado a mantener las acciones de prevención, preparación y respuesta ante las contingencias que puedan presentarse en el estado.



