El secretario general de la Sección 8 del SNTE, Eduardo Antonio Zendejas Amparán, aseguró que la principal apuesta del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación es avanzar de manera gradual hacia un sistema solidario de pensiones que brinde certeza a las maestras y maestros incorporados al esquema de cuentas individuales, al advertir que apenas alrededor del 24 o 25 por ciento del magisterio permanece en el régimen del Décimo Transitorio y que el verdadero problema se encuentra en quienes se jubilarán bajo el nuevo modelo.
El dirigente sindical explicó que el universo de trabajadores que aún se encuentra en el Décimo Transitorio es ya muy reducido y que, en la mayoría de los casos, esos compañeros tienen definida la fecha en la que podrán retirarse. No obstante, señaló que aún existen dos pendientes para ese sector: permitir que quienes ingresaron antes del 16 de marzo de 2007 y optaron por cuentas individuales puedan regresar al Décimo Transitorio, al considerar que tenían ese derecho, así como homologar el tope de pensión derivado de estímulos permanentes de 10 a 25 Unidades de Medida y Actualización (UMA).
Sin embargo, enfatizó que la mayor afectación la enfrentan los trabajadores incorporados al esquema de cuentas individuales, quienes, de mantenerse las condiciones actuales, podrían retirarse con apenas entre un 30 y un 35 por ciento de su ingreso. «Ahí es donde está el verdadero problema», afirmó, al señalar que ese sistema no garantiza una jubilación digna para las futuras generaciones de docentes.
Ante ese escenario, Zendejas Amparán sostuvo que la propuesta del SNTE consiste en construir gradualmente un régimen solidario de pensiones mediante un incremento paulatino de la aportación patronal, similar al esquema que, dijo, ya se implementó en favor de los trabajadores afiliados al IMSS. Aseguró que el sindicato cuenta con estudios actuariales, financieros y presupuestales que demuestran la viabilidad de esa ruta.
El líder de la Sección 8 recordó que las reformas al sistema pensionario debieron revisarse periódicamente y lamentó que se dejara transcurrir casi tres décadas sin modificaciones de fondo. Advirtió que no se puede permitir que para 2037 los trabajadores que comenzaron a cotizar bajo cuentas individuales lleguen a su retiro sin certeza sobre el monto de su pensión.
Asimismo, informó que esta misma semana los secretarios generales del SNTE sostendrán reuniones en la Ciudad de México con autoridades federales y con la dirigencia nacional encabezada por Alfonso Cepeda Salas para continuar impulsando esta propuesta ante la Secretaría de Educación Pública, el ISSSTE, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y la Secretaría de Gobernación.
Respecto a la edad o tiempo de servicio para el retiro, Zendejas manifestó que el sindicato busca una propuesta intermedia acorde con la realidad actual del magisterio, tomando en cuenta que hoy muchos docentes obtienen una plaza definitiva alrededor de los 23 años de edad. En ese sentido, señaló que la meta sería alcanzar una jubilación con 35 años de servicio y el 100 por ciento del salario, en lugar del 75 por ciento, aunque reconoció que ello tendría que lograrse por etapas, avanzando primero hacia niveles del 75 u 80 por ciento hasta consolidar el objetivo final.
El dirigente reiteró que el SNTE no pretende mantener una postura de «todo o nada», sino construir una alternativa viable que reconozca el trabajo del magisterio y otorgue certidumbre a las futuras generaciones. Por ello, hizo un llamado a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para revisar la propuesta presentada por el sindicato, al sostener que existen condiciones financieras para fortalecer gradualmente las pensiones y evitar que las maestras y los maestros del apartado B queden en desventaja respecto de otros trabajadores del sector público.



