Chihuahua, Chih.- La presidenta estatal del PAN en Chihuahua, Daniela Álvarez, condena la decisión de las y los diputados de Morena y del Partido del Trabajo de votar en contra de una reforma constitucional que buscaba fortalecer la protección de la vida democrática frente a la intervención del crimen organizado en los procesos electorales.
La iniciativa obtuvo el respaldo de 20 legisladoras y legisladores, quienes coincidieron en la necesidad de dotar al estado de mayores herramientas para proteger la libertad del sufragio y la legitimidad de las elecciones. No se trataba de un tema menor. Era una medida para evitar que la violencia, la intimidación o cualquier forma de presión externa alterara la voluntad ciudadana y el desarrollo de la jornada electoral. Desde el PAN consideramos que cerrar la puerta a estos riesgos no es opcional: es una obligación democrática. Sin embargo, Morena y el PT decidieron frenar este blindaje institucional.
Y esa decisión, sumada al arranque de su proceso interno para definir a su candidatura a la gubernatura de Chihuahua, onde se registraron figuras como Andrea Chávez y Cruz Pérez Cuéllar, evidencia una contradicción política que no puede ocultarse. Mientras Morena se organiza y perfila a quienes buscarán competir por el poder en el estado, sus propios legisladores votaron en contra de fortalecer las reglas que deberían garantizar que esas mismas elecciones se desarrollen sin intervención del crimen organizado. Esa combinación de hechos no es casualidad: es una postura política que deja claro qué tipo de contienda quieren.
Desde el Comité Directivo Estatal del PAN lo decimos con claridad: resulta profundamente preocupante que, mientras se avanza en la construcción de candidaturas, se bloquee al mismo tiempo el fortalecimiento de los mecanismos que buscan proteger la legalidad del proceso electoral. Porque cuando se rechaza blindar las elecciones frente al crimen, y al mismo tiempo se acelera la carrera por el poder, se envía un mensaje que no puede minimizarse. A Morena no le importa entregar el estado siempre y cuando defienda sus lazos con el crimen organizado. La decisión de Morena no es un hecho aislado ni un simple posicionamiento legislativo: es una definición política que impacta directamente en la capacidad del estado para proteger su democracia frente a la influencia de factores externos.
Al frenar esta reforma, se dejó sin avanzar una herramienta que buscaba precisamente cerrar la puerta a cualquier intervención del crimen organizado en la vida pública electoral. Desde el PAN advertimos que esta postura deberá ser explicada ante la ciudadanía, pues lo que está en juego no es un debate técnico, sino la confianza en las instituciones y la certeza de que el voto de las y los chihuahuenses se respete sin condicionamientos ni presiones. En Acción Nacional reiteramos nuestro compromiso de seguir impulsando todas las acciones necesarias para fortalecer la democracia, proteger el voto libre y garantizar que sean las y los ciudadanos quienes definan exclusivamente el rumbo de Chihuahua.
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