Chihuahua.- La recién aprobada reforma electoral traerá consigo importantes implicaciones operativas y presupuestales para el órgano electoral, según advirtió el Consejero Electoral, Luis Gutiérrez. Entre los cambios más significativos se encuentran la modificación de los plazos para los cómputos de la elección a la gubernatura y la prohibición absoluta de realizar recesos durante dichos procesos.
Cómputos a contrarreloj y sin recesos
Gutiérrez explicó que la reforma obliga a la institución a tener los resultados definitivos de la elección de la gubernatura el viernes posterior a la jornada electoral (es decir, cinco días después de la elección), con el fin de entregar la constancia de mayoría a la persona ganadora el sábado siguiente.
«Se trata de una nueva tarea que implica el uso de recursos humanos y materiales que si bien actualmente no tenemos, habrá que gestionar los recursos suficientes para hacerlo», señaló el consejero. Detalló que esto obligará a realizar una reingeniería en el funcionamiento de los sistemas de cómputo y a contratar personal adicional. Aunque aún no se determina el porcentaje exacto de incremento de personal necesario, descartó inicialmente que se requiera el doble.
Asimismo, el consejero destacó que la reforma prohíbe estrictamente la realización de recesos en los cómputos, lo que exigirá mantener una operación continua de 24 horas, los 7 días de la semana, durante al menos los tres días que tome el conteo para el caso de la gubernatura. Dado que la reforma no contempla la asignación de más presupuesto, Gutiérrez anticipó que se deberán realizar las gestiones necesarias ante la Secretaría de Hacienda y el Congreso del Estado una vez que concluyan el análisis de requerimientos.
Facultad reglamentaria y limitantes
Respecto al contenido general de la reforma, el consejero la calificó como una propuesta «bastante integral» con puntos interesantes y positivos, aunque manifestó su desacuerdo en temas específicos como las acciones afirmativas, la paridad y, sobre todo, la limitante que se impone a la facultad reglamentaria del instituto.
La reforma establece que el órgano electoral no podrá innovar ni incorporar obligaciones adicionales. Ante los cuestionamientos de si el instituto se había extralimitado previamente en sus interpretaciones de la ley, Gutiérrez fue enfático: «No, no me parece. Por supuesto que no». Defendió que la facultad reglamentaria ha sido un factor fundamental para mejorar las elecciones, recordando que de ella derivaron la incorporación de acciones afirmativas y la creación del sistema de registro de candidaturas.
Sobre este último punto, aclaró que la reforma simplemente incorpora de manera formal la posibilidad de usar el sistema de registro digital de candidaturas —el cual el instituto ya había implementado desde procesos anteriores para evitar el uso de papel—, aunque se mantiene la opción de realizar el registro de forma física.
Nulidad de elecciones y reelección
Al ser cuestionado sobre la no aprobación de la nulidad de elecciones en materia de crimen organizado, Gutiérrez aclaró que esto no dificulta la actuación del instituto ante incidentes como el robo de urnas o materiales. Explicó que desde hace varios años ya existe la causal de nulidad por violación a principios constitucionales, la cual puede interpretarse ante la incidencia del crimen organizado y bajo la cual ya se han anulado elecciones previamente.
Finalmente, respecto a la eliminación de la reelección de alcaldes, diputados y regidores suplentes, el consejero expresó una postura en contra desde su punto de vista particular. Señaló que la reelección (incorporada a nivel constitucional en 2012 y aplicada por primera vez en el estado en 2015) permitía la profesionalización de los cargos y daba a la ciudadanía la herramienta para «castigar o premiar directamente a las personas electas» según su desempeño, un beneficio que, afirmó, «evidentemente se pierde» con esta modificación.



