Desde la sierra y las aulas: MDI apuesta por reorganizar al magisterio desde el territorio en Cuauhtémoc

0

Cuauhtémoc, Chih.- Con un discurso que insiste en “no confrontar, sino construir”, pero con señalamientos directos a prácticas internas y al abandono sindical en regiones alejadas, el Movimiento Democrático Institucional (MDI), surgido al interior de la Sección 8 del SNTE, se presentó este lunes en Cuauhtémoc con un énfasis distinto al de sus apariciones previas: la urgencia de reorganizar al magisterio desde el territorio y no desde las cúpulas.

Ante docentes de distintos niveles, jubilados y personal de apoyo, el MDI subrayó que su origen está “en la base, en los centros de trabajo”, y que su apuesta central es recuperar la cercanía sindical en zonas donde —advirtieron— hoy es prácticamente inexistente, particularmente en comunidades rurales y serranas.

Uno de los elementos que marcó la presentación en esta región fue el señalamiento de la desconexión entre la estructura sindical y las condiciones reales de trabajo, donde incluso trámites básicos como promociones o registros se vuelven inaccesibles por falta de internet o acompañamiento.

“Si en ciudades ya se siente lejana la representación, imaginemos en comunidades apartadas”, plantearon, al tiempo que insistieron en que el sindicalismo “debe estar en el territorio, y el territorio son las escuelas”.

Señalan prácticas discrecionales y desgaste laboral

A diferencia de otros posicionamientos públicos, en Cuauhtémoc se puso sobre la mesa con mayor claridad la inconformidad por prácticas internas como el acceso a interinatos o promociones mediante “compadrazgos” o cercanía con liderazgos, lo que —afirmaron— debilita la confianza de la base.

Docentes de secundaria denunciaron que estas dinámicas frenan trayectorias laborales, mientras que en media superior se advirtió sobre políticas educativas que, aunque bien intencionadas, han trasladado cargas adicionales al profesorado sin el debido reconocimiento.

A esto se suma, dijeron, una sobrecarga administrativa en todos los niveles, particularmente en directivos, quienes enfrentan responsabilidades crecientes sin respaldo suficiente, en medio de problemáticas sociales que impactan directamente en las escuelas.

El factor salud y desgaste emocional, el trasfondo menos visible

Uno de los enfoques que cobró fuerza en esta presentación fue el impacto en la salud física y emocional del magisterio, un tema poco visibilizado en actos anteriores.

Integrantes del movimiento señalaron que cada vez más docentes enfrentan estrés, ansiedad e incluso atención psicológica derivada de la presión laboral, la incertidumbre en pensiones y las deficiencias en los servicios médicos.

Relataron casos de maestros en la sierra que deben trasladarse hasta ocho horas para recibir atención médica, o que ni siquiera cuentan con un médico de cabecera, lo que —advirtieron— pone en riesgo no solo su bienestar, sino su desempeño en el aula.

“¿Cómo van a trabajar bien si tienen preocupaciones sobre su salud o su retiro?”, cuestionaron.

Agenda: pensiones, salud, transparencia y apoyo real

El MDI reiteró su agenda central: un sistema de pensiones digno —incluida la homologación a 25 UMAs—, acceso a servicios de salud oportunos, procesos transparentes en promociones y asignaciones, así como acompañamiento jurídico efectivo.

En este último punto destacaron que ya cuentan con un área legal activa para asesorar a trabajadores, insistiendo en que el movimiento busca pasar “del discurso a la acción”.

También pusieron especial énfasis en sectores históricamente relegados, como el personal de apoyo, que enfrenta barreras tecnológicas para acceder a procesos de carrera administrativa, y en niveles como preescolar y educación inicial, donde las condiciones materiales siguen siendo precarias.

Un movimiento en fase de organización… y con la mira en lo que viene

Aunque evitaron adelantar acciones concretas de presión, los integrantes del MDI dejaron claro que su prioridad inmediata es la organización interna en todas las regiones del estado, mediante asambleas que permitan definir el rumbo colectivo.

Reconocieron que el contexto sindical es clave, al señalar que se encuentran a la espera de una eventual convocatoria en la Sección 8, lo que podría marcar un punto de inflexión para el movimiento.

“Hoy somos un movimiento que convoca, pero estamos construyendo lo que sigue”, apuntaron.

Con presencia de representantes de distintas zonas —incluidas Chihuahua, Juárez y la región serrana—, el MDI aseguró que busca aglutinar a los más de 53 mil trabajadores de la educación federalizada en el estado, bajo una lógica de inclusión ideológica, pero con un eje común: recuperar la representación sindical desde abajo.