Los piojos de la Sección 42 como plaga social del magisterio

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Por: Profr. Eduardo del Val (Maestros Estatales Jrz)

Hablar de la plaga del piojo que está presente muy normalmente en cada una de las escuelas es aceptar que hay un problema de salud grave en cada uno de los entornos escolares.

El minúsculo parásito afecta actualmente a más de 3 millones de niños en edad escolar y hasta a un 27% de las madres de éstos. La persistencia de la pediculosis se viene agravando desde los años setenta y no está relacionada con los hábitos de higiene, de hecho suele preferir el cabello limpio y largo y aparece por transmisión y contagio.

El parásito adulto se arrastra y se ancla al cuero cabelludo, alimentándose de la sangre de su presa cada 3 o 6 horas. El piojo produce un cosquilleo y un picor frecuente que obliga a rascarse o a utilizar diferentes métodos para evitar que siga chupando y nutriéndose de la sangre del individuo.

Así, como esta plaga aqueja directa o indirectamente al magisterio y su contexto escolar. De igual manera, dentro del gremio magisterial existe otra enorme plaga de parásitos que se encuentran afectando gravemente los intereses y las necesidades gremiales. Así es, tristemente la dirigencia sindical del Comité de la Sección 42 se ha encargado de arrastrarse vilmente con la finalidad de lucrar hasta extasiarse, sin importar la enorme herida y el derramamiento de sangre al interior de la base magisterial.

Desafortunadamente, la gravedad de esta enfermedad no terminará hasta que el compañero maestro no se dé cuenta que esta plaga está viviendo a sus costillas, chupando poco a poco su sangre (DINERO) durante su vida laboral. El magisterio se encuentra infestado por una dirigencia sindical que sobrevive con las jugosas millonadas de pesos que extraen quincena tras quincena.

Aunque la labor del sindicalismo se vincula a la política, su finalidad no es representar políticamente a los trabajadores, ya que los sindicatos no son partidos políticos. La esencia del sindicalismo radica en la defensa de los intereses de clase de los trabajadores en el plano laboral. De este modo, los dirigentes sindicales debiesen de desarrollar negociaciones con las autoridades gubernamentales para lograr mejoras en el trabajo (incremento de salarios, prestaciones laborales, mayor protección social, etc.).

En estos cuatro últimos periodos sindicales se ha visto como los Secretarios Generales de la Sección 42, se han servido ilícitamente de los cuantiosos recursos millonarios que deja el Magisterio Estatal, han negociado con el gobernador en turno las garantías laborales de las que gozaban los maestros y las maestras del Estado; Hasta la fecha, el magisterio ha perdido (los ¾ de tiempo, Escalafón Horizontal, Clave L, Jubilación Dinámica, etc., etc…) y próximamente se perderá el servicio Médico de Pensiones Civiles del Estado.

Ya basta de irritación, picazón, llagas y problemas de salud. Es urgente que el Magisterio Estatal se vacune contra esta plaga de piojos, esta vacuna es la Democratización del SNTE al interior del Comité de la Sección 42, se necesita nuevos liderazgos acorde a las exigencias que demandan las bases.