Educación a distancia fue lo mejor para la salud, pero no para la educación, sobrecarga de tareas y horarios, poco aprovechamiento, estrés, frustración, simulación y violencia hacia niños: Sandra Vega

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Chihuahua, Chih.- Durante su participación en el foro regional virtual “La educación básica en el Norte ante el confinamiento sanitario: Retos y aprendizajes para la política educativa” organizado por el Consejo Mexicano de Investigación Educativa (COMIE), la maestra-investigadora de la Universidad Pedagógica Nacional Campus Chihuahua, Sandra Vega Villarreal, presentó una radiografía sobre la realidad que se está viviendo en el estado de Chihuahua a través de la opinión de 250 maestras y maestros de educación básica de todo el Estado de Chihuahua encuestados. Este trabajo de investigación arrojó datos como el sentir generalizado de que si bien la educación a distancia fue lo mejor desde el punto de vista de la salud, no lo fue así desde el punto de vista educativo, comportando una sobrecarga tanto de tareas como de horarios, poco aprovechamiento real, estrés, frustración, simulación y violencia hacia los niños por parte de unos padres que no están preparados para hacer de maestros o acompañarlos en la realización de sus tareas de un día para otro.

Tras presentar datos como que el 61 por ciento de los maestros encuestados acataban las indicaciones de la SEP pero debían hacer adecuaciones por la realidad del entorno de sus alumnos, que un 17 por ciento acataba tal cual las indicaciones de la SEP y un 22 por ciento directamente no las atendía, la maestra Vega recuperó, en base a lo recabado en la encuesta, lo que los maestros de Chihuahua están viviendo en esta situación de pandemia, cómo la están enfrentando, qué estrategias utilizaron y, desde su perspectiva, interpretar qué está sucediendo pedagógicamente y sobre todo las brechas que tienen que ver con la pobreza, la marginación y las brechas de género.

La maestra Sandra Vega se dio a la tarea de preguntar a esos 250 maestras y maestros su opinión sobre la educación a distancia. Manifestó que a dicha pregunta la mayoría respondieron que era una estrategia completamente asertiva, pero en términos de salud, “en términos de salud lo aceptan, dicen que fue lo mejor”, sin embargo reconocen “que no les gusta del todo esta modalidad, que los tomó por sorpresa, que para asumir una responsabilidad para la que ellos no estaban preparados, no contaban con competencias académicas ni digitales porque ellos estaban formados, fueron formados y estaban formándose en la práctica para una modalidad presencial”.

Refirió que los docentes fueron obligados a migrar a esta modalidad y “no es muy de su agrado”. Entre las razones, apuntó que “sienten que hay sobrecarga de trabajo puesto que no hay una delimitación de tiempos y de espacios donde ellos pueden atender a los estudiantes como lo hacen de manera cotidiana, sino que tienen que adaptarse a las necesidades de las familias, cuando tienen dinero para poner saldo al celular para enviar la tarea o para preguntar o para llamar”.

“A la hora que sea el maestro tiene que estar disponible para atender esas necesidad de los padres y de los estudiantes porque es una necesidad social, una necesidad que va más allá de la voluntad tanto de los estudiantes como de los padres de familia”, prosiguió.

Sandra Vega aseveró que los maestros manifestaron que tanto para ellos como para las familias existen una serie de factores “que les generan angustia, estrés, y que en algunos casos recurrentes que señalan, sobre todo en comunidades marginadas, es que se ha generado violencia, violencia hacia los niños por el tiempo que los papás tienen que destinar a acompañarles a hacer tarea, prestarles el celular o hablar con el maestro, cuestiones a las que los padres no estaban acostumbrados”.

Agregó que los maestros consultados refirieron padecer o sentir una sensación de estrés emocional, desequilibrio emocional y frustración, sienten una pérdida humana al no poder sentir a los alumnos, al no poder abrazarlos y convivir con ellos.

De igual modo, hay una sensación general de que “se aprovecha poco el trabajo, se hace más por cumplir, tanto por parte de los alumnos como por parte de los maestros, hay simulación” por parte del papá no tiene elementos para explicar y asumen la tarea de manera directa.

En cuanto a la relación pedagógica, Sandra Vega aseguró que “la escuela se extrapoló, no se hizo un vínculo, no se estableció un vínculo, una preparación para que se pudieran asumir tareas desde casa, sino que la escuela se movió hasta la casa, a la relación familiar se le extrapola una relación pedagógica para la cual la mayoría de las familias no están preparadas”.

Asimismo, la maestra- investigadora de la UPN dio a conocer que el maestro se ve reflejado a través de videos, whatsapp,… hay un desplazamiento del agente social que es el maestro y se le da una carga a la familia que ésta no puede asumir, originando estrés e incluso agresividad.

El foro del COMIE, moderado por la investigadora independiente también de Chihuahua, Romelia Hinojosa Luján, -galardonada en 2019 por el Congreso como Chihuahuense Destacada con el premio «María Esther Orozco Orozco»- contó además con la participación de María Soledad Ramírez Montoya, maestra del Instituto Tecnológico de Monterrey, José Ángel Vera Noriega, del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, A.C., y Sergio Gerardo Málaga Villegas, de la Universidad Autónoma de Baja California.