Agricultores y transportistas del país anunciaron el inicio de un paro nacional indefinido a partir de mañana lunes 6 de abril, en exigencia de seguridad en carreteras, precios justos para el campo y freno a importaciones que consideran desleales, ante la falta de respuestas concretas por parte del Gobierno de México, en una movilización que contempla presencia pacífica en carreteras y puntos estratégicos en al menos 20 estados.
A través de un posicionamiento conjunto, el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM) y la Asociación Nacional Transportista (ANTAC) informaron que, tras meses de diálogo sin resultados y una reunión reciente el pasado 1 de abril con la Secretaría Particular de la Presidencia, la problemática que enfrentan no solo persiste, sino que se ha agravado.
Las organizaciones advirtieron que actualmente el país enfrenta una crisis que amenaza directamente el abasto y el precio de los alimentos, derivada de factores como la caída de la producción nacional, las importaciones desleales, los altos costos de insumos, la sequía y los bajos precios que reciben los productores por sus cosechas.
A esta situación se suma la inseguridad en carreteras, donde denunciaron homicidios, secuestros, robos de unidades, extorsiones —incluso por parte de autoridades— y pérdidas constantes de mercancía, lo que ha golpeado severamente al sector transportista y encarecido la logística de distribución.
Entre sus principales demandas, destacan la exigencia de mayor seguridad en carreteras mediante operativos permanentes de la Guardia Nacional, la eliminación de retenes señalados como puntos de extorsión, la instalación de sistemas de videovigilancia conectados a los C4 y C5, así como el cierre de accesos irregulares en tramos federales.
Asimismo, piden medidas económicas urgentes como el retiro del IEPS al diésel, el establecimiento de precios de garantía para los productos agrícolas, la creación de una banca de desarrollo para el campo y el pago inmediato de apoyos pendientes a productores de maíz y trigo desde 2023.
En el ámbito comercial, demandaron sacar los granos básicos del T-MEC y frenar las importaciones indiscriminadas, al considerar que estas prácticas han afectado gravemente la competitividad del productor nacional frente a grandes empresas que, acusaron, controlan el mercado.
Los inconformes subrayaron que la movilización no es en contra de la ciudadanía ni del gobierno, pero sí un llamado urgente a atender una crisis que pone en riesgo la viabilidad del campo y el transporte, pilares fundamentales para garantizar el suministro de alimentos en el país.
Finalmente, reiteraron su disposición al diálogo y solicitaron una reunión urgente con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, al advertir que “sin productores y sin transporte no hay alimentos”, y que defender el campo es, en esencia, defender a México.



