Lejos de solucionarse, la problemática generada por las fallas, apagones e intermitencias en el suministro de energía eléctrica de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) continúa agravándose y ya representa una afectación importante para el servicio de agua potable en la ciudad de Chihuahua.
El director ejecutivo de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) de Chihuahua, Álan Falomir Sáenz, explicó que las interrupciones en el suministro eléctrico provocan que los equipos de bombeo dejen de operar, lo que se traduce directamente en una menor cantidad de agua que puede ser inyectada a la red de distribución.
Para dimensionar el impacto, Falomir Sáenz ha señalado que tan solo en los primeros días de la problemática se dejaron de suministrar alrededor de 89 mil 423 metros cúbicos de agua, cantidad que, al considerar los días posteriores, se aproximaba ya a los 100 mil metros cúbicos que no pudieron ser incorporados a la red para atender la demanda de la población.
El funcionario ha advertido que la situación no solamente persiste, sino que va en aumento, debido a que las interrupciones en el servicio eléctrico afectan de manera directa la operación de pozos y sistemas de bombeo, particularmente durante periodos de alta demanda.
La gravedad de la situación también fue expuesta por el director ejecutivo de la Junta Central de Agua y Saneamiento, Mario Mata Carrasco, quien señaló que Chihuahua y Ciudad Juárez son las zonas más afectadas, aunque reconoció que las deficiencias de la CFE también están generando problemas para el sector industrial.
Mata Carrasco atribuyó la problemática a una falta de inversión en infraestructura eléctrica y adelantó que, ante la posibilidad de que la CFE no resuelva las fallas, el Gobierno estatal analiza recurrir a alternativas para garantizar el suministro de energía que requieren los sistemas hidráulicos.
Recordó que durante el año pasado, por instrucciones de la gobernadora Maru Campos, se destinaron más de 80 millones de pesos para incorporar sistemas de energía solar en infraestructura hidráulica de diferentes puntos del estado, aunque reconoció que las inversiones realizadas bajo este esquema no se concentraron en Chihuahua y Ciudad Juárez.
Ante este escenario, el titular de la JCAS planteó incluso la posibilidad de buscar un proveedor distinto a la Comisión Federal de Electricidad para abastecer de energía a los sistemas de agua potable.
“Si la CFE no puede, pues buscaremos otro”, sostuvo Mata Carrasco, al señalar que existen otros suministradores de energía eléctrica y que, de ser necesario, se recurrirá a ellos para garantizar la operación de los sistemas.
El funcionario consideró que la falta de inversión federal en infraestructura de la CFE está trasladando las consecuencias directamente a sectores estratégicos, entre ellos el abastecimiento de agua potable y la industria.



