Luego de las protestas y denuncias realizadas por personal del Centro de Investigación y Docencia (CID), la directora general de Servicios Educativos del Estado de Chihuahua (SEECH), Teresa de Jesús López Ramírez, informó este martes sobre la salida de la directora de la institución, Argelia Antonia Ávila, y del subdirector académico, Federico Julián Mancera Valencia.
Durante una reunión celebrada a las 14:00 horas de este martes, López Ramírez, acompañada por el secretario general de la Sección 8 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Eduardo Zendejas Amparán, comunicó al personal del centro la salida de ambos directivos, quienes habrían presentado su renuncia en medio de la inconformidad y los señalamientos de la mayoría de los trabajadores.
Asimismo, se solicitó al personal del CID presentar una terna de propuestas para ocupar los cargos directivos de la institución, con fecha límite hasta este viernes.
La decisión se da después de la manifestación realizada el pasado 22 de octubre en las oficinas de SEECH, donde trabajadores exigieron la salida inmediata de Mancera Valencia, a quien acusaron de presuntos actos de misoginia, violencia de género y hostigamiento laboral, además de la separación de Ávila, a quien señalaron por presuntamente omitir atender las denuncias y permitir la continuidad de estas conductas.
Durante aquella protesta, los inconformes aseguraron que el conflicto comenzó en febrero, con la llegada de los actuales directivos, y que, pese a presentar reportes y buscar la intervención de autoridades educativas y sindicales, no habían obtenido una respuesta que resolviera la problemática.
Entre las denuncias expuestas destacó la de la maestra Claudia Isela Gutiérrez Quezada, quien afirmó haber presentado desde mayo un escrito para reportar situaciones relacionadas con el subdirector académico. También relató que un día antes de la manifestación habría sido objeto de una nueva agresión verbal, con gritos e insultos en su oficina.
Otros trabajadores denunciaron un trato que calificaron como déspota y humillante, así como una presunta sobrecarga laboral. Expresaron además su preocupación por la falta de atención a las quejas y por el riesgo de que las agresiones escalaran.
Las inconformidades también abarcaron aspectos administrativos y académicos. Personal del centro señaló posibles irregularidades en el manejo de horas vacantes, presuntos incumplimientos de acuerdos relacionados con esos espacios y la falta de un Plan de Desarrollo Institucional elaborado con la participación de la comunidad del CID.
A estos señalamientos se sumó la renuncia de la subdirectora administrativa, registrada el pasado 8 de septiembre, que los trabajadores atribuyeron a situaciones de maltrato.
Durante la movilización, los manifestantes sostuvieron que habían agotado las vías de diálogo y advirtieron que analizaban la posibilidad de suspender actividades si no recibían una respuesta satisfactoria, aunque insistieron en que su objetivo era recuperar un entorno laboral libre de violencia y garantizar el funcionamiento adecuado de la institución.
Con la salida de la directora y el subdirector, así como la solicitud de una terna antes de este viernes, se abre una nueva etapa para el Centro de Investigación y Docencia, mientras queda pendiente conocer cómo se dará seguimiento a las denuncias del personal y a las inconformidades administrativas y académicas expuestas durante las últimas semanas.



