Chihuahua.- Kenia Campos, madre de una menor de la escuela Primaria Praxedis G. Guerrero, exigió medidas de protección para su hija, quien fue ahorcada por una estudiante. La madre denunció omisiones de la escuela, señaló que otros menores también habrían sido víctimas deagresiones y exigió que se garantice la seguridad de los estudiantes y no se les afecta, ya que son los alumnos los que, como en el caso de su hija, son los que tienen que abandonar el plantel por miedo, mientras la niña agresora continúa sin consecuencias.
De acuerdo con Campos, el hecho ocurrió el pasado 30 de septiembre en la primaria Praxedis G. Guerrero, cuando una compañera tomó del cuello a su hija, identificada con las iniciales A. F. B. C.
Campos afirmó que la escuela no le notificó sobre la agresión y que se enteró cuando personal de la guardería que recoge a la niña detectó marcas en su cuello. Al día siguiente acudió al plantel acompañada de elementos policiales para exigir que atendieran el caso, pues aseguró que tuvo dificultades para que la escucharan.
La madre sostuvo que la agresión no sería un caso aislado, ya que, según su testimonio, otros estudiantes del mismo salón también habrían sido agredidos por la misma alumna. Por ello, cuestionó que, pese a los señalamientos, no se haya establecido una medida que permita prevenir nuevos incidentes y proteger a los menores.
Ante la situación, Campos acudió a la Fiscalía, donde tomaron su declaración y la de su hija. Indicó que el caso sería canalizado al DIF para revisar las circunstancias de la alumna señalada y reunir información para determinar qué acciones corresponden.
Entre sus exigencias, pidió que se valore el cambio de grupo de la estudiante señalada, que reciba atención especializada y que las autoridades educativas determinen medidas para evitar que continúen las agresiones. Aclaró que no busca perjudicar a la menor, sino que se investigue lo ocurrido y se atienda la situación de todos los niños involucrados.
Campos manifestó su inconformidad porque, según le informaron, no es posible expulsar ni sancionar de inmediato a la alumna mientras se recaban los elementos necesarios. Mientras se define una respuesta, su hija lleva aproximadamente una semana sin asistir a clases por miedo a regresar a la escuela.
Aunque las autoridades educativas ya intervinieron y se analiza la posibilidad de trasladar a la niña a otro plantel, la madre insistió en que no debe ser la víctima quien tenga que cambiar de escuela para sentirse segura. Por ello, exigió que se investiguen las omisiones que denuncia, se atiendan los reportes de otras familias y se garantice la integridad de los estudiantes de la primaria Praxedis G. Guerrero.



