(Comunicado de COSYDDHAC) A pesar de ser de las regiones del estado de mayor tasa de nacimientos y de hijos por mujer, once de doce municipios de la Sierra Tarahumara perdieron población entre el año 2020 y 2025 de acuerdo con el Censo de Población y Vivienda de 2020 y la Encuesta Intercensal 2025, ambos realizados por el INEGI. En este lapso, los municipios de Guadalupe y Calvo, Morelos, Urique, Guachochi, Balleza, Bocoyna, Uruachi, Carichí, Batopilas, Chínipas y Maguarichi, pasaron en conjunto de tener 206 mil 658 habitantes a 185 mil 061 en 2025: 21 mil 597 habitantes menos, una disminución de 10.46% en su población. El único municipio de esa región que experimentó un aumento de sus habitantes fue Chínipas, con 6 mil 222 en 2020 y 6 mil 829 en 2025
Es de hacerse notar que Moris, un municipio que ha sufrido el desplazamiento forzado en muchas de sus poblaciones, no fue considerado en la Encuesta Intercensal 2025, por lo que no pudieron confrontarse sus datos demográficos.
Para COSYDDHAC la principal causa de este despoblamiento paulatino pero muy visible es la violencia del crimen organizado que se ha desatado sobre estos municipios desde hace ya varios años y que ha provocado el desplazamiento forzado de miles de personas. Esto puede colegirse a partir de los datos que revelan que el municipio más afectado por la disminución de población es Guadalupe y Calvo, donde más se ha hecho presente la violencia criminal. Presentamos una gráfica que resume lo anterior.
Loa municipios que perdieron un mayor porcentaje de su población en este quinquenio son: Guadalupe y Calvo, que perdió 22.81% de sus habitantes; Guadalupe y Calvo, que perdió un 21.93%, Balleza, un 19.96%, Estos municipios perdieron prácticamente uno de cinco habitantes. También destacaron negativamente. Por su parte, Batopilas y Uruachi perdieron 15.52 y 15.06% de su población.
Para COSYDDHAC este decrecimiento demográfico de los municipios de la Sierra Tarahumara es tanto más preocupante cuanto el estado de Chihuahua en su totalidad experimentó un incremento de 5.4% en su población entre 2020 y 2025.
Este fenómeno tiene dos implicaciones importantes: la primera, la violencia del crimen organizado sigue desplazando personas, familias y comunidades de la Sierra. Segundo, hay un subregistro tanto de las personas desplazadas, como de sus lugares de destino o refugio.
Por todo lo anterior COSYDDHAC insiste en que se atiendan las causas del desplazamiento de las personas en sus lugares de origen y que se emprenda una estrategia integral y de Estado, que involucre y coordine a todos los órdenes de gobierno en la atención a las personas desplazadas y en la prevención de las violencias en la Sierra Tarahumara.
Chihuahua, Chih. 30 de septiembre de 2026



