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Madres y padres de familia de la Escuela Primaria Estatal Aurelia Agüero Esquivel No. 2760, ubicada al norte de la capital, hicieron un llamado urgente a las autoridades educativas del estado para que atiendan la falta de docentes que, aseguran, enfrenta actualmente el plantel y que podría derivar en modificaciones a la organización de los grupos.
De acuerdo con las familias, el problema se originó a raíz de movimientos de personal docente, luego de que algunos maestros recibieran el reconocimiento para desempeñarse como Asesores Técnico Pedagógicos (ATP), situación que dejaría espacios frente a grupo que, hasta el momento, deben ser cubiertos.
Uno de los principales motivos de preocupación es la posible fusión de los grupos de primer grado, además de la falta de docentes para atender los grupos de tercero y quinto grado.
A ello se suma, señalaron, la necesidad de contar con el recurso humano necesario para impartir la materia de Educación Física, por lo que las familias consideran que se requiere una intervención oportuna de las autoridades para evitar afectaciones en la prestación del servicio educativo.
Las madres y padres de familia advirtieron que concentrar a un mayor número de estudiantes en un mismo salón podría dificultar la atención individual, el seguimiento académico y el acompañamiento socioemocional de las niñas y los niños.
La preocupación, agregaron, cobra especial relevancia debido a que dentro de la comunidad escolar existen estudiantes que requieren apoyos educativos específicos, por lo que consideran indispensable que cualquier modificación a la organización de los grupos tome en cuenta las características y necesidades particulares del alumnado.
Ante esta situación, las familias solicitaron a las autoridades educativas del Estado de Chihuahua revisar de manera particular las condiciones que enfrenta la Primaria Aurelia Agüero Esquivel y considerar alternativas que permitan garantizar la continuidad del servicio educativo.
Entre sus principales peticiones se encuentran evitar la fusión de los grupos de primer grado, asignar los docentes necesarios para atender tercero y quinto grado, gestionar el personal requerido para impartir Educación Física, considerar las necesidades educativas específicas de los estudiantes antes de modificar la organización de los grupos y mantener un diálogo abierto, oportuno y transparente con las madres y padres de familia.
Asimismo, pidieron garantizar que las decisiones administrativas no afecten las condiciones necesarias para el aprendizaje, la inclusión y el desarrollo integral de los alumnos.
Las familias aclararon que su postura no pretende obstaculizar el desarrollo profesional de los docentes que obtuvieron el reconocimiento para desempeñarse como ATP, sino que solicitan que dichos movimientos sean acompañados de una planeación que permita cubrir las vacantes y evitar interrupciones o afectaciones en el servicio educativo.
“La educación de nuestras hijas e hijos no puede quedar condicionada por la falta de personal docente”, expresaron las familias, quienes pidieron a las autoridades conocer de primera mano el contexto de la escuela antes de tomar decisiones que impacten a los estudiantes.



