Por: Rosalío Morales Vargas
Blandía su ansiedad la madrugada
En el septiembre acuoso y desvelado
De pie la valentía condensada
En el ánimo siempre alebrestado.
Atrás quedó la abulia y la apatía
La voluntad tensada en el asalto
Ya comenzaba a despuntar el día
Iluminando el cielo de cobalto.
Es la historia tejida con los hilos
De la entrega consciente a una causa
Semblantes en zozobra e intranquilos
Han decidido combatir sin pausa.
Se aglutinó en la sierra el decoro
Lo mejor de mujeres y hombres nuevos
El disparo de estrépito sonoro
Espera se incorporen los relevos.
El sueño de emancipación pervive
Desalentado climas de impotencia
Surgirá otra atmósfera proclive
A engendrar rebeldía e insurgencia.
Se persiguió en Madera la utopía
De erradicar vileza y podredumbre
Advendrá otro tiempo de alegría
Se encenderá la hoguera en un deslumbre.



