Dos personas fallecidas es el saldo oficial hasta el momento del extraño cuadro de salud que se presentó desde la semana pasada en la comunidad de Jicapore, en el municipio de Guadalupe y Calvo, zona serrana que se encuentra dividida territorialmente entre Chihuahua y Sinaloa.
El secretario de Salud de Chihuahua, Gilberto Baeza Mendoza, informó que las autoridades sanitarias de ambos estados mantienen coordinación permanente para determinar el origen de los padecimientos registrados entre habitantes de la comunidad, luego de que inicialmente se planteara la posibilidad de que se tratara de dengue, situación que fue descartada mediante las primeras muestras de laboratorio.
Baeza Mendoza explicó que Jicapore es una comunidad dispersa, con viviendas ubicadas tanto en territorio chihuahuense como sinaloense, por lo que la atención médica se realiza de manera coordinada entre ambas entidades.
“Es una comunidad que está dividida entre Sinaloa y Chihuahua”, explicó el funcionario, al señalar que las condiciones geográficas de la Sierra Tarahumara hacen que las viviendas se encuentren separadas a lo largo de amplias extensiones de territorio.
Tras conocerse los primeros casos, personal médico de Chihuahua y Sinaloa se trasladó a la zona, incluyendo unidades médicas móviles, personal del IMSS de Guachochi y brigadas de vectores provenientes de Sinaloa.
El secretario señaló que actualmente permanecen en el lugar dos unidades médicas móviles de Chihuahua, con médicos, enfermeras y personal de la jurisdicción sanitaria de Témoris, quienes se desplazan hasta la comunidad pese a las complicadas condiciones de acceso.
De acuerdo con Baeza Mendoza, varias de las personas que presentaron síntomas han evolucionado favorablemente y actualmente no se encuentran en estado grave.
Una de las principales líneas que se encuentran revisando las autoridades sanitarias es la posibilidad de que el padecimiento esté relacionado con el consumo de agua proveniente de algunos pozos utilizados por los habitantes de la comunidad.
“Creemos que puede ser el tema del agua en algunos pozos que ellos usan”, señaló el secretario de Salud, quien aclaró que todavía se están tomando muestras y no existe una conclusión definitiva sobre el origen del problema.
Las muestras son revisadas inicialmente por las autoridades sanitarias correspondientes y, en caso de detectarse algún indicio, se coordinarían acciones con los organismos operadores de agua de ambos estados.
Por ahora, el cuadro identificado corresponde principalmente a enfermedades diarreicas, por lo que continuarán realizándose estudios de laboratorio para determinar qué agente pudiera estar provocando los síntomas.
Respecto a las versiones sobre personas que habrían perdido la vida a consecuencia de esta enfermedad, Baeza Mendoza confirmó que son dos los fallecimientos registrados oficialmente.
Sin embargo, explicó que ambas personas fueron sepultadas poco después de morir, por lo que ya no fue posible realizarles una autopsia que pudiera haber aportado información para establecer con mayor precisión la causa de muerte.
“Fallecieron dos personas y luego luego las sepultaron, entonces fue ya imposible que se realizara el tema de la autopsia”, explicó.
Ante esta situación, las autoridades se concentran actualmente en estudiar a las personas que presentaron síntomas y en analizar las condiciones del agua que consumen los habitantes de Jicapore.
El funcionario también confirmó que algunas personas fueron trasladadas en estado delicado hacia Sinaloa, donde se espera que se realicen los estudios correspondientes. La Secretaría de Salud de Chihuahua mantiene comunicación con su contraparte sinaloense para intercambiar información sobre los casos.
Baeza Mendoza subrayó que el número de personas enfermas fue considerablemente menor al que inicialmente se había señalado y que, hasta el momento, no se han registrado nuevos fallecimientos.



