La secretaria del Ayuntamiento, Lilia Orozco Ortiz, consideró que uno de los principales retos en materia de prevención del delito se encuentra en la formación de los jóvenes desde edades tempranas, al señalar que es necesario trabajar desde la educación básica para brindarles herramientas que favorezcan conductas positivas y liderazgo.
Orozco Ortiz señaló que la prevención no debe limitarse a las acciones de las corporaciones de seguridad, sino que requiere atender las condiciones en las que se desarrollan niños y adolescentes. En este sentido, planteó que la educación debe ser utilizada como un espacio para orientar a las nuevas generaciones y fortalecer su formación.
La funcionaria también identificó a la familia como un punto fundamental que requiere mayor atención, al considerar que la formación en valores y las bases familiares tienen una influencia directa en el comportamiento de los jóvenes. Por ello, sostuvo que la prevención debe comenzar dentro del hogar y posteriormente complementarse desde las instituciones.
Finalmente, Orozco Ortiz consideró que el fortalecimiento de las familias y la formación temprana requieren la participación de los distintos niveles de gobierno, desde los ayuntamientos y el Congreso hasta el Gobierno Estatal. Subrayó que se trata de un proceso gradual que debe atenderse desde la base social para generar mejores condiciones de prevención.



