Guachochi: mucho dinero, demasiada dependencia y una oportunidad para cambiar

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Por: Patricio Rodríguez Palma

Hay una cifra que debería hacernos pensar en Guachochi.

Para 2026, el municipio tiene proyectados alrededor de 383.7 millones de pesos provenientes de participaciones y aportaciones, mientras que sus ingresos propios rondan apenas los 8.9 millones. En otras palabras, por cada peso que Guachochi recauda directamente, recibe decenas de pesos provenientes de otras fuentes públicas.

En 2025 ocurrió algo parecido: Guachochi ejerció aproximadamente 332.8 millones de pesos en participaciones y aportaciones.

La pregunta entonces no debería ser solamente cuánto dinero llega a Guachochi.

La verdadera pregunta es: ¿qué hacemos con ese dinero?

Porque detrás de cada cifra hay caminos, agua, alumbrado, seguridad, infraestructura, comunidades que necesitan atención y familias que esperan que el gobierno convierta el presupuesto en bienestar.

Guachochi tiene una enorme responsabilidad financiera. Y precisamente por eso necesita una administración capaz de planear, transparentar y aprovechar cada peso.

Durante décadas, el PRI ha tenido un peso hegemónico en la política municipal. Esa permanencia también debería llevarnos a reflexionar sobre la necesidad de abrir espacio a nuevas generaciones, nuevas ideas y nuevas formas de administrar.

Un gobierno joven y fresco puede significar renovación administrativa: menos inercias, mayor transparencia, mejores mecanismos de evaluación y una visión distinta sobre las prioridades del municipio.

Guachochi no necesita que el dinero alcance para unos cuantos. Necesita que alcance para todos.

Necesita gobernantes que entiendan que 383 millones de pesos no son una cifra en un documento: son recursos públicos que pertenecen a la gente.

Y cuando un municipio depende casi por completo de recursos que vienen de fuera, administrar bien se vuelve todavía más importante. Cada peso debe justificar su destino. Cada obra debe responder a una necesidad. Cada contrato debe poder explicarse. Cada funcionario debe recordar que administrar recursos públicos no significa disponer de ellos como patrimonio propio.

Tal vez Guachochi necesita precisamente eso: una generación distinta entrando a la administración pública, con la preparación suficiente para entender que gobernar no consiste en conservar el poder, sino en demostrar qué se puede hacer con él.

Después de tantos años de una misma tradición política, la renovación también puede ser una forma de eficiencia.

Y Guachochi tiene recursos suficientes para demostrarlo. Lo que falta es preguntarnos qué gobierno sería capaz de administrarlos mejor.

  • Nawé kúwarí bichí nawé ralámuli pereami ami kawichi.
  • ⁠Luchemos por nuestra gente de la sierra.

Echi kiiti ta najoori

Tónachi Guachochi Chih a 7 de Septiembre del 2027