
A tres días del arranque del ciclo escolar 2026-2027, maestras y maestros inconformes frenaron los procesos de asignación de plazas de Preescolar y Primaria en Chihuahua, al señalar que las autoridades educativas no están ofertando las plazas definitivas que existen y que, con ello, se mantiene a cientos de trabajadores de la educación en condiciones de inestabilidad e incertidumbre laboral. Exigen transparencia y un proceso limpio y justo.
Durante el proceso de Preescolar, la maestra Karely, quien ocupaba el primer lugar de la lista de prelación, decidió no aceptar la oferta presentada por la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM), en un acto que las propias docentes calificaron como de congruencia, al considerar que aceptar las condiciones actuales significaría prolongar un año más la problemática para quienes han obtenido los primeros lugares mediante sus propios méritos.
La inconformidad también llevó a egresadas de la Escuela Normal Rural “Ricardo Flores Magón” de Saucillo a acudir a las oficinas de USICAMM ubicadas en la calle Bogotá, donde exigieron que se detuvieran las asignaciones hasta que fueran incorporadas al proceso las vacantes definitivas que, aseguran, existen en el sistema educativo estatal. Las maestras ingresaron para dialogar con las autoridades y posteriormente la reunión fue trasladada a las oficinas de Servicios Educativos del Estado de Chihuahua (SEECH) para sacar el conflicto del foco inicial.
De acuerdo con lo expuesto por las docentes, durante el encuentro se habría establecido el compromiso de realizar este viernes una nueva reunión, en la que se presentarían otras condiciones y una nueva propuesta de asignación. Sin embargo, advirtieron que, de no existir una respuesta satisfactoria, la situación podría entrar en un punto crítico a solamente dos días del inicio de clases, con la posibilidad de que no se cubran diversos grupos desde el primer día y de que la inconformidad se extienda al resto de los niveles educativos.
Si bien USICAMM es la instancia que conduce los procesos de admisión y asignación, son los niveles educativos de la Secretaría de Educación y Deporte y de SEECH quienes reportan las vacantes disponibles. En este sentido, cuestionan el manejo que durante años se ha dado a las plazas y acusan un presunto manejo discrecional de las vacantes, particularmente porque las plazas definitivas destinadas a los procesos de admisión se han reducido de manera progresiva hasta convertirse, en los hechos, en una oferta mínima o prácticamente inexistente.
La inconformidad se sustenta también en el conocimiento que tienen docentes con años de servicio y egresadas de las normales sobre bajas y vacantes que se han generado en distintos planteles, pero que, aseguran, no son reportadas inicialmente para quienes obtuvieron los primeros lugares en los procesos de selección. Las maestras y maestros cuestionan que posteriormente esas mismas necesidades sean cubiertas por personas que ocuparon posiciones inferiores en las listas de prelación, lo que consideran contrario al principio de reconocimiento al mérito que debería regir las asignaciones.
Por ello, las y los inconformes mantienen su postura: no se trata únicamente de obtener una plaza, sino de que sean ofertadas todas las vacantes definitivas existentes desde el inicio del proceso.
Aunado a ello, desde otros sectores vuelve a ponerse en entredicho por qué USICAMM y las autoridades dejan para último momento las asignaciones docentes, dejando sin margen -apenas un fin de semana en el mejor de los casos- a los docentes para desplazarse a sus nuevos destinos y todo lo que ello conlleva.



