Gabriel Faudoa celebra disculpa pública y precedente que sienta resolución judicial tras años de señalamientos por el caso Sonia Madrid

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-“La justicia divina logró hacer posible que la justicia terrenal pusiera orden”, afirma el maestro, quien considera que el fallo sienta un precedente para que trabajadores de la educación defiendan jurídicamente su honor y reputación

El maestro Gabriel Faudoa Villegas reaccionó a la disculpa pública que la maestra Norma Isabel Moncada Vega difundió este jueves en redes sociales, en cumplimiento de una resolución judicial que le ordenó reconocer la afectación ocasionada por manifestaciones publicadas en Facebook en las que lo relacionó con el homicidio de la también docente Sonia Madrid Bojórquez, ocurrido en 2005.

A través de una publicación en su cuenta personal, Faudoa Villegas señaló que durante aproximadamente 15 años habría enfrentado lo que calificó como acciones cargadas de “ira, odio, ataques y expresiones”, algunas de ellas, dijo, de carácter ofensivo, por parte de quien ahora le ofrece una disculpa pública.

El docente recordó particularmente algunas de las expresiones que, según afirmó, fueron difundidas anteriormente por Moncada Vega, entre ellas una en la que se señalaba: “si no es la justicia humana, será la justicia divina quien ponga un castigo”.

Ante la publicación realizada este jueves, el maestro manifestó recibirla “con respeto, pero con gusto, tranquilidad” y destacó que, desde su perspectiva, el cumplimiento de la resolución judicial representa un precedente para que ningún trabajador de la educación permita que sea públicamente ofendido, acusado o atacado mediante señalamientos que considere falsos.

Faudoa Villegas sostuvo que, ante situaciones de esa naturaleza, los trabajadores deben recurrir a las instancias jurídicas correspondientes para defender su persona, dignidad, honor y reputación, al tiempo que consideró que el fallo constituye una muestra de que este tipo de conductas pueden tener consecuencias legales.

En un tono marcado por la referencia que hizo a las expresiones religiosas que atribuyó a su entonces adversaria, el maestro señaló: “Gracias Dios, la justicia divina logró hacer posible que la justicia terrenal pusiera orden y un alto a este tipo de actos”.

La controversia tiene como antecedente las publicaciones de Moncada Vega relacionadas con el homicidio de Sonia Madrid Bojórquez, ocurrido el 27 de septiembre de 2005, cuando Faudoa Villegas se desempeñaba como secretario de Promociones Económicas de la Sección 42 del SNTE.

La disculpa pública difundida por Moncada Vega establece que fue emitida en cumplimiento de la sentencia definitiva dictada el 6 de agosto de 2025 por el Juzgado Noveno Civil por Audiencias del Distrito Judicial Morelos, dentro del expediente 1166/2024. En ella se reconoce la afectación ocasionada a Faudoa Villegas por las manifestaciones que fueron materia del juicio.

El maestro, sin embargo, dejó claro que considera que una disculpa no elimina completamente las consecuencias de lo ocurrido. “No hay disculpa, ni moneda que logre resarcir el daño hecho por este delito”, expresó, al señalar que incluso para el juzgador resulta complejo establecer una fórmula que permita cuantificar o reparar plenamente ese tipo de afectaciones.

Finalmente, Faudoa Villegas adelantó que en su momento tendrá oportunidad de abordar públicamente el tema con mayor amplitud y dialogar sobre lo ocurrido durante estos años.

Su reacción se produjo horas después de que Moncada Vega hiciera pública la disculpa ordenada judicialmente.

A continuación, la reacción íntegra de Gabriel Faudoa:

Buenas tardes, después de 15 años aproximadamente de recirbir acciones con ira, odio, ataques y expresiones, algunas hasta corrientes por parte de la persona que hoy me ofrece disculpas. Sigo recordando perfectamente bien que ella misma publicaba frases como «si no es la justicia humana, será la justicia divina quien ponga un castigo» el dia de hoy ella misma hace esta publicación que recibo con respeto, pero con gusto, tranquilidad y además, con la firme intención que se siente un gran precedente para que ningún trabajador de la educación permita que se le ofenda, se le acuse y ataque públicamente con falsedades y si así ocurriera que proceda jurídicamente contra quien trate de dañarlo en su persona, su dignidad, honor, y reputación.

Gracias Dios, la justicia divina logró hacer posible que la justicia terrenal pusiera orden y un alto a este tipo de actos.

Saludos amigos y ya habrá oportunidad de salir públimamente a dialogar sobre el tema.
No hay disculpa, ni moneda que logre resarcir el daño hecho por este delito, tan es así que no hay una fórmula que pueda utilizar el juzgador a la hora de dictar sentencia.

Excelente tarde!»