Chihuahua.— Tras una gestión directa ante la oficina de Atención Ciudadana de la Presidencia de la República en la Ciudad de México, la asociación civil «Los de Abajo Organizados» logró que se le otorgara y restituyera su tarjeta y depósitos de la Pensión del Bienestar al señor José Ángel Piñón, habitante de Meoqui, Chihuahua. El beneficiario, una persona con discapacidad que no sabe leer ni escribir, fue víctima durante cuatro años del cobro ilegal de sus apoyos por parte de una tercera persona.
La maestra Rosalina Carballo Muñoz, presidenta de la asociación, informó que hace quince días acudieron a la Ciudad de México para presentar este complejo caso ante la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum. En menos de una semana, la oficina de Atención Ciudadana dio respuesta, notificando que la tarjeta y el depósito correspondiente ya se encontraban listos en la oficina de Bienestar de Meoqui.
Catalina Cisneros, representante y defensora del señor José Ángel, explicó que el problema comenzó hace aproximadamente cuatro años con la pensión de discapacidad. Al intentar registrarlo para la pensión de adulto mayor a los 65 años, descubrió que el señor ya aparecía de alta en el sistema y con depósitos activos. Sin embargo, él no recibía ningún recurso.
La investigación de los datos reveló que la tarjeta de Bienestar estaba a nombre de otra persona, identificada como Erika Castillo Sánchez, quien figuraba en el sistema de manera invertida (como tutora o titular principal). Castillo Sánchez obtuvo los datos personales del señor José Ángel debido a que este trabajaba con la madre de ella. Aprovechando que el afectado no tiene familia, no sabe leer ni escribir y no puede defenderse por sí mismo, ella realizó el registro inicial y se benefició del cobro de la pensión de discapacidad durante todo ese tiempo.
Ante esta situación, Cisneros interpuso una denuncia penal en la Fiscalía en contra de Erika Castillo Sánchez por el abuso cometido. No obstante, las autoridades locales inicialmente no dieron solución y cerraron el caso.
Tras un año de largas, evasivas y nulas respuestas por parte de las oficinas locales de Bienestar, Catalina Cisneros recurrió a la asociación «Los de Abajo Organizados». Con la asesoría jurídica y la intervención de la organización humanitaria, se logró destrabar el trámite federal y dar de baja la tarjeta que cobraba la señalada.
Actualmente, el señor José Ángel Piñón ya cuenta con su tarjeta de Bienestar y sus depósitos correspondientes, mientras que los asesores legales de la asociación continúan orientando a su representante sobre las acciones legales a seguir tras el cierre inicial de la denuncia en la Fiscalía.



