La gobernadora Maru Campos Galván lanzó este miércoles un enérgico posicionamiento en contra de la propuesta impulsada por el Gobierno Federal en materia de derechos de las audiencias, al advertir que, lejos de proteger a la ciudadanía, abriría la puerta para que el propio Ejecutivo determine qué información puede considerarse verdadera o falsa y, con ello, ejercer un mecanismo de censura sobre medios de comunicación, periodistas y generadores de contenido.
A través de un videomensaje difundido en sus redes sociales, la mandataria estatal sostuvo que el esquema plantea que una comisión dependiente directamente del Ejecutivo Federal sea la encargada de decidir qué contenidos pueden difundirse y cuáles no, además de imponer sanciones, multas e incluso retirar concesiones a medios de comunicación. «El Gobierno va a ser juez y parte», afirmó, al señalar que los integrantes de dicho órgano serían propuestos por la propia presidenta de la República.
Campos Galván aseguró que esta iniciativa debe analizarse más allá de su presentación inicial, pues, dijo, representa un riesgo para la libertad de expresión y recordó que durante los últimos ocho años el país ha vivido un ambiente de polarización política, en el que, afirmó, desde el poder se ha descalificado de manera constante a quienes piensan distinto o critican al Gobierno Federal. En ese contexto, cuestionó quién tendría la autoridad para definir la diferencia entre información, opinión o desinformación.
Como parte de su mensaje, la gobernadora planteó diversos ejemplos relacionados con la permanencia de gobernadores de Morena señalados por presuntos actos de corrupción, la relación bilateral con Estados Unidos y la estrategia de seguridad del Gobierno Federal, interrogando si las afirmaciones oficiales sobre esos temas corresponden a información, opinión o propaganda. Asimismo, cuestionó quién regula las conferencias mañaneras y quién garantiza el derecho de réplica cuando desde ese espacio se realizan señalamientos públicos utilizando recursos del Estado.
La titular del Ejecutivo estatal enfatizó que México continúa siendo uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo y sostuvo que, frente a ese escenario, la respuesta institucional no debe ser incrementar los mecanismos de control sobre la información, sino fortalecer la protección a periodistas, garantizar justicia y ampliar las libertades. Afirmó que la reforma «no protege a las audiencias, protege al Gobierno», al considerar que representa una amenaza para locutores, escritores, editorialistas, reporteros, medios de comunicación e informadores.
Maru Campos hizo un llamado a la ciudadanía a defender la libertad de expresión y la prensa libre, al advertir que el país enfrenta, a su juicio, un intento por regresar a prácticas de un gobierno «omnipresente y censurador». Desde Chihuahua exhortó a «alzar la voz» para impedir el avance de lo que calificó como un proyecto autoritario del Gobierno Federal y concluyó convocando a defender «el presente y el futuro de México» y el Estado de Derecho.



